A veces me busco y no me encuentro,
como un árbol que olvida su semilla.
He sido viento, herida, y desaliento,
y aún no sé qué sangre en mí brilla.
Me reconozco en sombras y reflejos,
en la palabra que no digo entera,
en los latidos hondos y perplejos
de esta piel que se marchita y espera.
Soy pedazo de sol, trozo de duda,
hombre de barro, canto y cicatriz.
Y cuando el alma en mí se queda muda,
sé que me busco donde fui feliz.
Porque conocerme es verme partir,
en cada amor, en cada despedida.
Y comprenderme… quizás, morir
para nacer de nuevo a la vida.
Antonio Portillo Spinola
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de diciembre de 2025 a las 06:58
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 32
- Usuarios favoritos de este poema: Llaneza, William Contraponto, Salvador Santoyo Sánchez, racsonando, ElidethAbreu, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: ANTONIO PORTILLO SPINOLA.

Offline)
Comentarios1
Las palabras que salen del alma,
son como el agua que mana de la fuente ⛲ cuando esta baja de la montaña.
Aquí mis aplausos.
Gracias Jesús.
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