El que permanece

Antonio Portillo



 

Hubo un tiempo
en que fui prisa,
miedo con argumentos,
nombre defendido a golpes de razón.
Creí que era mis errores,
mis certezas heredadas,
las culpas que aprendí a cargar
para no desobedecer.
Fui lo que se espera,
lo que encaja,
lo que se repite
por miedo a quedarse solo.
Pero algo empezó a caer
sin hacer ruido:
las máscaras útiles,
las verdades prestadas,
las batallas que no eran mías.
Dejé de ser
quien necesitaba explicarse,
quien pedía permiso para sentir,
quien confundía sobrevivir
con vivir.
Ahora no soy llegada ni meta.
Soy paso consciente.
No tengo respuestas cerradas
ni preguntas urgentes.
Soy quien escucha antes de juzgar,
quien duda sin despreciarse,
quien camina ligero
porque ya no arrastra personajes.
No soy lo que perdí
ni lo que gané.
Soy lo que queda
cuando cae el ruido.
Y si al leer esto
alguien se reconoce,
no es porque seamos iguales,
sino porque la verdad no tiene dueño 

 

Antonio Portillo Spinola 

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • Antonio Portillo

    A todos los poetas del mundo
    que escriben en Poemas del Alma
    Que estas Navidades
    no os pidan alegría obligatoria
    ni versos complacientes.
    Que la palabra os siga encontrando
    aunque haya frío,
    aunque haya duda,
    aunque el mundo no escuche.
    Gracias por escribir
    cuando otros callan,
    por poner nombre al temblor,
    por recordar —verso a verso—
    que el ser humano
    aún siente.
    Que el nuevo tiempo
    os regale silencio fértil,
    mirada limpia
    y verdad suficiente
    para seguir diciendo
    lo que importa.
    Con respeto,
    con hermandad,
    y con la certeza
    de que mientras haya poesía,
    no todo está perdido.
    Feliz Navidad,
    poetas.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.