Tedio

Cristian White

¿Qué existirá en aquella mancha sobre la cama?

¿Una torva de ennegrecidos cuervos?

¿Un aroma de muerte en las paredes?

 

Quizás tengas las ganas de seducir mi respiración;

despertar y continuar con el deseo que mi piel

necesita. Abajo las sombras piden alimento

un cóctel de moscas besuconas.

 

En ocasiones mantengo vivo el espíritu del león

y salgo a caminar por las calles adornadas

de feroces palomas que revolotean en distintos

colores profundos, acribillando la desnudez de mi voz.

 

Luego regreso a la lejana villa donde duermo

acobijado de vacías flores y migajas de risas,

sediento de besos dormidos y caricias locas

y escribo hechos de estrellas fugaces.

 

Contemplando el velludo cuerpo que me abraza,

me aplasta y me devora como oso hambriento.

Masticando mis piernas, lamiendo mi cuello

abriendo mis lunares galacticas de leche verdosa.

 

Así termina mis blasfemias como monja arrepentida,

soñando sobre el cosmo y la presencia de Dios

donde solo habita el cruel abismo

del pecado, encerrado en un cristal luminoso.

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Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu hermoso versar estimado poeta y amigo Eln Rey Pálido
    Saludos de Críspulo desde España
    El Hombre de la Rosa

    • Cristian White

      Muchas gracias, saludos de parte del rey pálido.



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