SONETO DE LA VIGILIA
La casa aprende el arte de esperar,
respira lento el polvo de la noche;
la puerta sabe más que cualquier broche
y el viento finge pasos al pasar.
El vino enfría sueños sin tocar,
la cena que huele a tiempo que se esconde;
la vela, interrogando, no responde
y estira su razón al titilar.
Hay nombres que no cruzan el umbral,
promesas con abrigo temporal
-Un eco que regresa y no prosigue-
Navidad del que aguarda sin reproche:
cuando nadie regresa en esta noche,
algo muy hondo nace y no se extingue.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2025
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 18 de diciembre de 2025 a las 03:07
- Comentario del autor sobre el poema: Ninguna situación en especial, solo creatividad intentando captar otra faceta de la cena navideña. Cuando se quedan esperando al que debe llegar, pasa el tiempo y no llega.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 136
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Manuel Valles, El Hombre de la Rosa, Lualpri, Poesía Herética, Hernán J. Moreyra, Alexandra I, Llaneza, Javier Julián Enríquez, Nelaery, MISHA lg, William Contraponto, Freddy Kalvo, Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez, Lucía gómez, Emilia🦋, benchy43, EmilianoDR, Carlos Baldelomar, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, David Arthur, Mª Pilar Luna Calvo, Mael Lorens, Classman

Offline)
Comentarios11
Hermoso y genial tu bello poema estimado poeta y amigo Panameño Justo Aldú
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias por tu visita y comentario Críspulo.
Saludos hasta España.
Gracias por tus letras estimado Justo.
Un abrazo.
Gracias a ti por siempre apoyarlas Luis
Saludos hasta Argentina.
Es muy bello tu poema, pleno de sentir, gracias por compartir tu poesia, en estos dias festivos hay una mezcla de melancólica alegria, dulce amargo de recuerdos y ausencias, siempre un placer leerte.
Que tengas una Feliz Navidad junto a tus seres queridos y amistades, mucha salud que al final es todo, un abrazo, Alex.
Muchas gracias por tu comentario Alex
Saludos
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello soneto, en el que se puede vislumbrar un llamamiento a una reflexión profunda sobre la espera y la introspección. De este modo, la casa, personificada, adquiere la virtud de la paciencia, mientras la noche, con su polvo, envuelve el ambiente. Asimismo, la puerta, que atesora secretos, y el viento, que susurra como si de pasos se trataran, contribuyen a crear una atmósfera de misterio. Por otra parte, el vino, emblema de aspiraciones, permanece intacto, mientras que la cena, evocadora de un pasado que se desvanece, añade una sensación de melancolía. Además, la vela, en su humilde posición, extiende su tenue resplandor, que busca respuestas en la oscuridad. En este contexto, pareciese que emergen nombres que no alcanzan el reconocimiento esperado y promesas que no siempre se materializan. Sin embargo, este fenómeno, que se manifiesta como un eco que regresa sin avanzar, refleja la naturaleza cíclica de la existencia. Por ende, la Navidad, celebrada con gratitud por quienes aguardan con paciencia, se convierte en un momento de profundo renacimiento espiritual, algo que perdura en la noche.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Muchas gracias por tu lectura atenta y generosa. Valoro especialmente la claridad con la que has señalado los ejes de reflexión, la atmósfera y los símbolos que atraviesan el soneto. Me alegra saber que el texto ha suscitado esa mirada introspectiva y serena que intenté transmitir. Recibe un cordial saludo y un fuerte abrazo, con sincero aprecio.
Saludos hasta Valencia Javier Julián.
En torno a una mesa, esperamos con ilusión que vengan los invitados para compartir esos momentos de intimidad y compañía.
Pero, en ocasiones, sucede que falte alguien al convite, lo cual produce tristeza, desconcierto o todo a la vez.
Muchas gracias por compartirlo, Justo.
Un abrazo.
Todo puede suceder. Muchas gracias por tu comentario
Saludos hasta Bilbao Nelaery
Saludos, Justo.
sentidas letras poeta , más debe uno guardar en el alma
lo que uno espera llegar y seguir disfrutando los bellos momentos
de estas fechas tan hermosas
gracias por compartir
besos besos
MISHA
lg
Agradecido por tu comentario MISHA
Saludos
Agradecido con tu aporte mi estimado amigo JUSTO ALDÚ.
Un abrazo fraterno.
Gracias a ti por leer y comentar Freddy.
Saludos hasta El Salvador.
Querido Justo, tu soneto convierte la Navidad en una experiencia interior, despojada de ornamentos y ruidos. La casa, humanizada, aprende a esperar como si el silencio fuera una forma de sabiduría; no se trata de una espera ansiosa, sino de una vigilia lenta, casi ritual.
Los objetos cotidianos que nombras adquieren conciencia simbólica y se vuelven testigos de una ausencia que no hiere, sino que enseña.
Tu voz poética no reclama lo que no llega. Los nombres que no cruzan el umbral y las promesas de abrigo temporal hablan de pérdidas asumidas, de vínculos que ya no regresan, pero cuyo eco aún acompaña.
En esa renuncia al reproche, propones una Navidad distinta: no la del encuentro visible, sino la del nacimiento íntimo.
Cuando nadie vuelve, cuando la noche permanece cerrada, surge algo muy hondo: una forma de fe silenciosa, una aceptación madura del tiempo, una luz que no depende de presencias externas y que, por eso mismo, no se extingue.
Recibe mis afectos, abrazos y reconocimiento al mensaje de tus letras.
Muchas gracias Ellie, esa era la intención explorar la fecha especial desde otro ángulo. Muchas Gracias por tu acertadísimo análisis y comentario. Saludos hasta USA.
Muy bonitas expresiones dibujando los devenires de las fiestas navideñas. Mi felicitación viaja hacia ti con mi fraterno abrazo y mi sincero aprecio a tu noble amistad.
Muchas gracias por tu comentario.
Saludos
Tu soneto Justo es hermoso y profundo. Una cena navideña casí surreal con la esperanza que lleguen ausentes
......El vino enfría sueños sin tocar,
la cena que huele a tiempo que se esconde;
la vela, interrogando, no responde
y estira su razón al titilar.......
Hay nombres que no cruzan el umbral,
promesas con abrigo temporal
-Un eco que regresa y no prosigue-......
al final con decepción cada uno busca su propio epifanía.
Un abrazo amigo poeta
David
Me encantó tu soneto, Justo, pero en el verso: "la cena que huele a tiempo que se esconde" cuento doce sílabas, no hay sinalefa en "que-hue-le". Sugiero que lo cambies a: "la cena huele a tiempo que se esconde", endecasílabo sin duda. Saludos desde Cd. de México
la ce-na / que‿hue-le‿a / tiem-po / que / se‿es-con-de. (11 sílabas)
Sí hay sinalefa, y no una, sino dos, porque el verso las pide como un mecanismo secreto del idioma.
que‿huele → la vocal e final de que se funde con la h muda de huele.
La h no suena, es un fantasma ortográfico, así que no impide el enlace.
huele‿a → la e final de huele se une con la a inicial del siguiente vocablo.
Dos bocas abiertas que deciden respirar juntas.
Por eso el verso no se fragmenta en exceso y alcanza su endecasílabo.
Si no hubiera sinalefa, el ritmo se volvería torpe, como un reloj que se detiene a cada palabra; con ella, el tiempo —aunque se esconda— sigue avanzando.
Ahora bien, no veo nada tuyo publicado, ni siquiera en el perfil lo que sugiere una posible cuenta falsa. 😂
Saluditos eh...
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