Contemplo el vaivén del mar inconstante,
como el espejo fiel de mi existencia:
ora calma sublime en su presencia,
ora furia que emerge amenazante;
no busco las alturas del gigante
pino que desdeña con vehemencia
al viento, ni la humilde permanencia
del musgo en roca gris y vacilante.
En medio del camino hallo sosiego,
donde la dicha y pena se entrelazan
como danza de sombra con el día;
ni me exalta el dulzor del blando ruego,
ni las penas del mundo me embarazan:
en el justo equilibrio está mi guía.
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Autor:
Javier Julián Enríquez (
Offline) - Publicado: 13 de diciembre de 2025 a las 20:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 257
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, Antonio Pais, Eduardo Rolon, Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez, Tommy Duque, Carlos Baldelomar, JUSTO ALDÚ, El Hombre de la Rosa, FRANCISCO CARRILLO, Lualpri, Nelaery, Violeta, Jaime Correa, Alma Eterna, Mª Pilar Luna Calvo, Lucía gómez, racsonando, Cosas que nunca os he dicho..., La Hechicera de las Letras, Mael Lorens, EmilianoDR, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Classman, Llaneza, Rafael Escobar, Anton C. Faya, Emilia🦋, Francisco Javier G. Aguado 😉, Lincol, AnnaSerena28, mauro marte, 🌱🌷 MariPD, Poesía Herética, Alexandra I

Offline)
Comentarios11
Amigo Javier Julian:
Has logrado un soneto de notable madurez intelectual y ética. El mar, como eje simbólico, no solo refleja la oscilación de la existencia, sino que articula con claridad una postura filosófica serena: la elección consciente del equilibrio frente a los extremos. Tu voz dialoga con la tradición clásica sin imitarla, y la actualizas desde una sensibilidad íntima y reflexiva.
La solidez formal acompaña al pensamiento sin imponerse, y cada imagen cumple una función meditativa precisa. El cierre, sobrio y convincente, deja la impresión de una conciencia reconciliada con la complejidad de vivir. Este poema, amigo Javier Julián, que no busca deslumbrar, sino afirmar una sabiduría interior auténtica.
Un fuerte abrazo y gracias por compartir.
—LOURDES
Poetas somos
Muchas gracias, amiga Lourdes, por tus bellas palabras y valiosa apreciación:
«El mar, como eje simbólico, no solo refleja la oscilación de la existencia, sino que articula con claridad una postura filosófica serena: la elección consciente del equilibrio frente a los extremos».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Buen día, amigo.
Así es, nuestra vida se mueve en un Vaivén de inmenso mar.
Mucho se puede decir, pero tú lo has resumido de manera elocuente.
Gracias por compartir
Estimado poeta Javier Julián Enríquez 🙋🏻♂️
Muchas gracias, amigo Salvador, por tu valiosa reflexión:
«La vida humana, en efecto, se manifiesta en una constante oscilación, comparable a las olas de un inmenso océano».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
🙋🏻♂️👍🏻👋🏻👋🏻👋🏻
El poema plantea una reflexión clara y bien articulada sobre la búsqueda del equilibrio interior como forma de sabiduría vital. La imagen del mar funciona eficazmente como metáfora de la experiencia humana: cambiante, imprevisible y, aun así, reveladora. Esa oscilación entre calma y furia no se presenta como conflicto, sino como condición natural de la existencia.
Resulta especialmente lograda la renuncia a los extremos. Al descartar tanto la soberbia del “gigante” como la pasividad absoluta del musgo, el texto propone una ética del punto medio, donde la conciencia se afirma sin rigidez ni sometimiento. Esta elección refuerza la idea de madurez emocional y autoconocimiento.
Como siempre, llegamos al cierre y en este se consolida el mensaje con sobriedad y coherencia: la serenidad no nace de negar el dolor ni de aferrarse al placer, sino de comprender su coexistencia. En ese equilibrio consciente, el poema sitúa su verdadera guía, ofreciendo una visión serena y profundamente humana del transitar por la vida.
Saludos Javier Julián.
Muchas gracias, amigo JUSTO, por tu valioso análisis y excelentes observaciones sobre el poema:
«En ese equilibrio consciente, el poema sitúa su verdadera guía, ofreciendo una visión serena y profundamente humana del transitar por la vida».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Hermoso poema a la intranquilidad de las aguas oceanicas, que empujadas por el viento se mecen en su soplado vaivén estimado poeta Valenciano y fiel amigo Javier Julián Enríquez
Saludoa fectuoso de cvríspulo desde Torrelavega
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias, amigo Críspulo, por tu estimado y valioso comentario:
«La intranquilidad de las aguas oceánicas, que empujadas por el viento se mecen en su soplado vaivén».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València
Reflexivo soneto.
La imagen del mar me recuerda a olas gigantes que se rompen en la orilla y se mezclan con la tierra disolviéndose en ella.
La vida es parecido. Tan pronto estás en la cumbre, como en el suelo.
En este poema , no busca la grandeza, ni la humildad exagerada.Ni altos, ni bajos.
Un término medio es el más equilibado.
Muchas gracias por compartirlo, Javier Julián.
Saludos.
Muchas gracias, amiga Nelaery, por tu valiosa observación y bellas palabras al evocar cómo las olas, al igual que la vida, se manifiestan en un ciclo de creación y disolución, que se fusionan con el entorno terrenal:
«La imagen del mar me recuerda a olas gigantes que se rompen en la orilla y se mezclan con la tierra disolviéndose en ella. La vida es parecida».
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Muchas gracias por tu respuesta, Javier Julián.
un abrazo..
Que soneto tan hermoso te ha quedado Javier., gracias miles.
Muchas gracias, amiga Violeta. Mi más sincero agradecimiento por tu apreciado comentario.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Hay mucha riqueza, sapiencia y produndidad en tus letras. 🙌✍️✍️🙌 Bendecida semana.
Muchas gracias, Racsonando, por tu apreciado y estimado comentario.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Amigo Javier, que el sosiego sea contigo, con tus letras y tus familiares.
Me ha gustado tanto y me quedo con su tono y tibio sentir.
Saludos y gracias.
Te agradezco profundamente, amigo Emiliano, tu valioso comentario. Recibe, asimismo, mis más sinceros deseos de paz y prosperidad, que hago extensivos a tu familia.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Profundo y hermoso poema. Mis aplausos.
Un abrazo Javier
Muchas gracias, amiga Llaneza, por tu apreciado comentario.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
El vaiven que tu dices me recordó a los movimientos del Tai Chi, el equilibrio justo, como el manejo de tus letras sabiduría y contemplación del lugar que lo sostiene y habita, buena poesía, gracias por pasar la mía, abrazo alado
Muchas gracias, Dulce, por tus bellas palabras y apreciado comentario.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Tu poema refleja una mirada serena sobre la vida, aceptando sus cambios entre calma y tormenta. Nos recuerda que la verdadera paz no está en los extremos, sino en el equilibrio, en aprender a vivir con mesura y armonía entre la alegría y la pena.
Saludos cordiales.
Muchas gracias, amigo Lincol, por tu apreciado comentario y valioso análisis.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
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