Mi alma buena,
linda mujer, te amó como a ninguna,
quedando mi dicha rota,
cuando dejaste crecer la hierba en mi tumba...
Ya no quiero tu boca,
doncella voluptuosa en tu cama impura,
no me convoques a tu llama,
pues te digo que estoy solo, y no me faltas...
A tu mirada negra,
que en otro tiempo fue amada, tan amada,
ya no quiero saberla,
déjame que te llore y que no te vea...
No me queda sonrisa,
cuando veo a cientos de pájaros en fuga,
y en el cielo tu ala,
abandonando lo que fue pasión y química...
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Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de diciembre de 2025 a las 03:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez, ElidethAbreu, MISHA lg, Texi, rosi12, El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
Extiendo mi felicitación por la solidez conceptual y la madurez estilística de tu obra. Tu manejo del ritmo, la imagen y la estructura revela un dominio técnico notable, digno de celebrarse en cualquier espacio literario serio.
Abrazos poeta Brujo.
Me sonrojas estimada Elideth en esta fracción de eternidad con tus notorias apreciaciones...
Que Dios te bendiga siempre!
Un abrazo!
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