Corrí con febril arrogancia por la vida desbocada,
fui esclavo de mis ansias, de mi gloria inventada,
y en la carrera impasible de mi alma enceguecida y cansada
olvidé que lo pequeño sostiene la existencia callada,
mientras mi espíritu se volvía sombra en ruta acelerada.
Creí en una fe sublime, en su filosofía pura y diamantina,
una doctrina que elevaba como aurora sacrosanta y cristalina,
pero la hallé corrompida por manos de esencia mezquina,
por voces que, siendo guía, mostraban alma adusta y reclina,
sembrando hiel donde debía florecer bondad peregrina.
Decepcionado quedé, herido por su máscara severa,
por su prédica de luz envuelta en conducta traicionera,
por su moral altisonante contrastada con su alma rastrera,
y en su doblez infame descubrí mi carrera tan fiera,
persiguiendo virtudes que su gente no encarnaba siquiera.
Hoy, en mi distimia taciturna, se derrumba mi ambición altanera,
ya no corro tras cetros ni busco redención pasajera,
solo abrazo lo pequeño, la brisa humilde, la paz certera,
porque en esa quietud sincera mi alma se hace verdadera,
y ya no permito que la mentira ajena me dicte la manera.
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Autor:
El Corbán (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de diciembre de 2025 a las 12:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 16
- Usuarios favoritos de este poema: Santiago Alboherna, Menesteo, Mauro Enrique Lopez Z., MISHA lg, **~EMYZAG~**, EmilianoDR, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios2
estimado Dr., las decepciones son muy dolorosas, pero a la vez, sanadoras, si las aprovechamos convenientemnt. Porque al desilusionarnos de las personas q representan la fe, solo nos qeda la fe pura, como lugar donde acudir, y al final ese era el objeto de la fe. Pasa lo mismo cuando nos desilusionamos de nuestra pareja. A partir de allí empieza el verdadero amor. En ese momento tenemos q tomar la decisión verdadera y final, o AMAMOS DE VERDAD, o nos vamos. Con los hijos pasa igual, con los amigos tambn. La desilusión es el quiebre, q nos permite AUTENTICAR EL AMOR, REVALIDARLO, CONSOLIDARLO, FORTALECERLO cual diamante fino. Pues al fin de cuentas, eso es el AMOR, Y NO OTRA COSA. Amor es amar a pesar de... tal como Cristo nos ama. Y bueno, ni hablar cuando nosotros desilusionamos a los demas, y a nosotros mismos. Tenemos q darnos una nueva oportunidad, y perdonarnos, o entramos en una espiral de angustia y depresión de la q es casi imposible salir...
Espero no haber importunado con mis tontos razonamientos, cordial abrazo Miguel
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Saludos
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