Ven, diciembre, cuelgate en mi espejo. La ciudad suelta su aroma quemado y el gris de los autos es una nata espesa que devora a los hombres en este invierno. Soy apenas una estatua de niebla cuya sombra enjuta, temblorosa, cae golpeada por tu aliento níveo. Ven y marca, como cada año lo haces, las puertas de los pobres con tus residuos enfermos; mientras los ricos despedazan los pavos puestos en la grosería de las mesas. Ven, no llegues de golpe, acurrúcate antes junto a mi cuerpo desnudo y duérmete un poco, antes que el amanecer del nuevo año llegue con su filo y nos corte el alma.
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Autor:
Manuel Valles (
Offline) - Publicado: 5 de diciembre de 2025 a las 03:00
- Comentario del autor sobre el poema: La poesía es un ente de múltiples caras; esta es una de ellas: la prosa. Espero les guste, queridos poetas y amigos.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 40
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, JUSTO ALDÚ, Cosas que nunca os he dicho..., rosi12, Gabriel Hernán Albornoz, Carlos Baldelomar, Mael Lorens, EmilianoDR

Offline)
Comentarios1
Genial tu bella prosa literaria estimado poeta y fiel amigo Manuel Valles
Saludos sfectuosos desde España
El Hombre de la Rosa
Me alegra enormemente que te haya gustado, estimado poeta y amigo. Trato de que mi prosa mantenga un sentido poético para no caer en esos otros géneros que son el cuento y el relato. Ya volveré a la rima, de momento, tengo algunos poemas más, escritos en prosa, que seguiré publicando aquí. Un fraterno abrazo, mi estimado amigo y mi admirado poeta, Críspulo, El Hombre de la Rosa.
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