Hay un punto débil en cada roca,
una astilla secreta en todo imperio,
un temblor escondido en los colosos
que se creen eternos.
Nada dura.
Ni las torres de hierro,
ni las palabras que prometen quedarse,
ni los hombres que se encumbran
sobre cimientos de humo.
Yo lo sé.
Lo he visto fracturarse todo:
los días,
las certezas,
los altares que otros veneran.
He visto al tiempo morderlo todo
como un perro de hambre vieja.
Pero aquí estoy.
Sencillo como una herramienta sin brillo,
recio como un martillo sin ornamentos.
A mí me lanzan críticas como piedras,
y yo camino.
Me gritan nombres prestados,
y yo camino.
Me inventan culpas,
y yo me expio.
Porque aprendí que el barro no mancha
a quien no se arrodilla en él.
No pretendo ser Neruda,
ni Carpentier,
ni Borges,
ni Cortázar.
No estoy hecho de esos tronos de tinta.
Soy lo que soy:
una voz que no pide permiso,
un paso que no negocia su destino,
un hombre que aceptó su fragilidad
pero jamás su derrota.
Mi vida no es un jardín sin tormentas,
es una carretera con viento en contra,
pero sigo,
pese a la grieta,
pese al ruido,
pese al desgaste de los años.
Este poema no es un susurro:
es un golpe sobre la mesa,
un anuncio de que aún respiro,
un desafío para quienes creen
que pueden romper a quien ya fue roto
y se reconstruyó solo.
Quién soy yo:
el que avanza.
El que no se rinde.
El que entiende que todo cae,
pero no por eso deja de levantarse.
Y seguiré hasta el final de mis días,
sin miedo,
sin máscaras,
sin pedir aplausos,
con el corazón en alto
como un puño que desafía a la noche.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2025
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de diciembre de 2025 a las 09:34
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Carlos Baldelomar, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética, Lualpri, Tommy Duque, Freddy Kalvo, Henry Alejandro Morales, Emilia🦋, Nelaery, Javier Julián Enríquez, alicia perez hernandez, Rafael Escobar, David Arthur, Jaime Correa, Mª Pilar Luna Calvo, Rafael Parra Barrios

Offline)
Comentarios10
Eso mi hermano!!! ✊
Saludos
Muchas gracias Carlos por leerme y comentar. Esta es la tercera de una serie que inicié hace algunos años.
Saludos
💪🏻Bien por ello, estimado amigo Justo 👍🏻
Caiga quien caiga y le pese a quien le pese!
Te aplaudo de pie y te felicito! 👏🏻 👏🏻👏🏻👏🏻
Por ello mi respeto!
Fuerte y sincero abrazo 🤗
Gracias Luis, para adelante siempre.
Saludos
Justo, razón tienes —y te admiro.
Hay verdades que sólo pronuncian
los que han mirado de frente a la historia,
los que no se deslumbran
con los destellos de los poderosos
ni se distraen con los disfraces del tiempo.
Sé que ves las grietas donde otros ven columnas,
el temblor detrás de cada discurso,
la sombra que proyectan los imperios
cuando creen que su luz es eterna.
Y en eso, amigo, no te equivocas:
nada dura.
Ni los dogmas,
ni las máscaras,
ni la arrogancia de quienes olvidan
que todo poder acaba siendo una ruina anunciada.
Pero lo que te distingue
no es sólo la denuncia,
sino la lucidez con la que nombras la decadencia
sin permitir que ella te nombre a ti.
En tu palabra hay filo,
pero también hay raíz;
hay memoria,
pero también hay advertencia.
Y sin embargo, sigues.
No desde el estrado,
sino desde la conciencia;
no desde el ruido,
sino desde la ética silenciosa
de quien comprende que la dignidad
es la última frontera del hombre.
Por eso te digo:
quédate así,
como vas,
hombre intacto en medio de tanta fractura,
voz que no pide aplausos
y pensamiento que no se vende.
Porque en tiempos donde todo cae,
cada uno elige qué levantar.
Y tú, Justo,
levantas verdad.
Por eso, amigo,
te admiro y te respeto e igualmente te quiero.
-LOURDES
Lourdes, querida amiga,
tus palabras llegan como esa brisa que, sin pedir permiso, abre las ventanas del alma
y enciende una luz que uno creía un poco dormida.
Lo que dices no sólo abraza: sostiene.
Porque reconocer en otro la lucidez, la terquedad ética, la espina y la flor,
es un acto de amor adulto, de esos que no requieren ruido
ni aplausos prestados.
Me conoces bien –quizá demasiado–
y aun así me nombras con una ternura que no excluye la verdad,
que no teme tocar la grieta,
que ve en mis obstinaciones no un peso, sino un faro.
Si algo de valor hay en mí, lo refleja quien me mira con ojos limpios.
Y tú los tienes así: diáfanos, hondos, sin doble arista.
Dices que levanto verdad.
Tal vez.
Pero te aseguro que muchas veces esa verdad me pesa,
y es en voces como la tuya donde encuentro descanso,
como si alguien acomodara un poco el mundo para que no duela tanto.
Gracias por tu cariño que no es adorno,
por tu admiración que no infla, sino que acompaña,
por tu respeto que cobija,
y por ese querer que honra.
Yo a ti también te admiro, Lourdes;
por tu sensibilidad precisa, tu valentía serena,
por la forma en que entiendes el alma humana
como quien escucha el mar desde dentro de un caracol.
Y te quiero, así de claro,
así de firme,
así de sincero.
Eres mi hermano, Justo.
Yo perdí a mi hermano -en sí, perdí dos_ uno en la guerra y otro por drogas.
Yo no adornaba sus comportamientos, pero los entendía...
Si tienes tiempo, léete mi poema "Bobby." Tu me recuerdas tanto de el.
! Ay hermano, todos tenemos historias y esas penas tan profundas!...
Yo no soy tan dócil como crees. En sí, soy bastante fuerte de carácter, lo cual me ha ayudado a progresar en la vida y poder ayudar a aquellos menos afortunados bien por debilidad o lo que fuera. Bueno, ya. Suficiente de tristezas...
...Esa foto es tuya es bella, y si se la enseno a mi Marc se va a caer patas arriba y le va a dar celos. Mejor que no.
A propósito, manana Marc va a practicar con el Sancocho. Quiere experimentar para cuando venga nuestra familia (la semana entrante) que este perfecto.
Te mando un fuerte abrazo y la esposa e hija, y espero que hayan gastado todo tu dinero en sus compras. A las mujeres nos gusta eso.
-LOURDES
Sí, soy yo, solo que ahora estoy con 10 libras más.
Por supuesto, eres una buena ´hermana y compañera de letras, me siento cómodo con tus comentarios analíticos. Tambien considero a ELIDETH.,
Con relación a las compras, pues son felices.
Le quedará bien el sancocho. Es sencillo. Ya verás.
Me saludas a Marc.
JUSTO
Pues las "libras" mejor en ti que en mi.
😂😂
Contra viento y marea... ¡Sigue adelante!, que solo el árbol que da frutos es apedreado.
Un abrazo fraterno.
Si, espero que no me den esas piedras😂
Gracias Freddy por siempre acompañar mis reflexiones.
Saludos
😅👍
Gracias por compartir su talento! mi apreciado poeta; un abrazo sincero desde Venezuela mi hermano!!!
Hasta Venezuela libre te envío mi mas sincero abrazo de igual forma.
Gracias.
Al leer tus palabras, me hace reflexionar sobre cómo nos sentimos con nosotros mismos, con nuestro interior.
Somos conscientes de cómo somos y de cómo nos van formando agentes externos.
Muchas veces los obstáculos, los problemas surgidos, nos hacen más fuertes y, lejos de hundirnos, seguimos adelante.
Miuchas gracias por esta reflexión que nos compartes.
Saludos.
Asi es, la experiencia ganada con tantos traspies cuenta en la cansada película de la vida.
Gracias Nelaery por tu lectua y comentario.
Saludos
Lo importante es ser conscientes y seguir hacia adelante.
Saludos.
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este reflexivo poema, en el que se puede vislumbrar cómo en la intrincada arquitectura de la existencia, cada entidad, por imponente que sea, alberga una vulnerabilidad inherente. En un principio, pareciese que el poema, mediante su dialéctica, nos remite a la idea de que la transitoriedad constituye la única constante. Sin embargo, la fragilidad, lejos de ser considerada una debilidad, se revela como la condición fundamental de la experiencia humana. Así, la voz poética, moldeado en el yunque de la adversidad, emerge no solo indemne, sino fortalecido, toda vez que desafía la erosión temporal y la constante búsqueda de aniquilación. En este contexto, la resiliencia se manifiesta como una virtud cardinal, entendida como la capacidad de sobreponerse a las adversidades, de perseverar ante las dificultades y de mantener la integridad del espíritu frente a las vicisitudes de la vida. Considerando esto, el poema constituye una afirmación de la vida y una celebración de la voluntad humana que, a pesar de su fragilidad, se resiste a sucumbir.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Recibo tus palabras como quien abre una ventana y deja entrar un aire antiguo y sabio, ese que sólo traen las miradas capaces de descifrar el entramado invisible de lo humano. Agradezco la lectura que haces, tan honda, tan lúcida, tan tuya. Has trazado con elegancia esa verdad que a veces duele decir: que toda grandeza lleva su grieta y que toda grieta, bien mirada, es un punto de luz.
Lo explicas con la serenidad de quien sabe que la fragilidad no es derrota, sino cimiento; que la vida forja, lija y desgarra no para destruir, sino para revelar. Tu reflexión honra al poema porque lo conduce a un territorio más amplio: ese donde la resiliencia se vuelve rito íntimo, donde el espíritu aprende a sostenerse aun cuando el mundo parece inclinarse.
Gracias por devolver con tu voz lo que uno escribe desde la intemperie.
Recibe mi abrazo grande, sincero y admirado.
Tu eres la pluma que se vuelve cincel para tallar la imagen de la justicia, eres el pincel que pinta los hermosos rasgos de la libertad, eres el escultor que esculpe la hermosa silueta de la equidad y eres un alfarero que moldea el barro de la soñada equidad que anhelan aquellos que son reprimidos y conculcados todos los derechos a los cuales el hombre aspira tener. Por lo tanto no necesitas parecerte ni a Borges, ni a Neruda ( por cierto, gran hipócrita, que no fue capaz de se noble ni con su propia hija enferma). Tu eres Justo Aldú, el panameño que le canta al amor, la justicia y la verdad. Mis felicitaciones viajan hacia ti con mi fraternal abrazo y grande aprecio a tu dilecta amistad.
Tus palabras llegan como un viento claro que ordena el polvo del camino y revela, bajo la primera luz, aquello que uno mismo a veces olvida: el sentido de escribir desde la entraña limpia, sin máscaras heredadas ni nombres prestados.
Gracias por esa visión tan generosa, por mirar mi oficio como un cruce de artes donde la palabra se vuelve metal, arcilla, fuego o semilla según la necesidad del espíritu. Pero si algo he aprendido en este largo taller de la vida, es que ninguna voz crece sola: se forja en el diálogo con almas nobles como la tuya, capaces de reconocer la verdad sin buscar ornamentos ni pleitesías.
No aspiro a parecerme a nadie —ni a sombras ilustres, ni a mitos gastados—; me basta con seguir siendo este hombre que escribe desde su tierra y su conciencia, celebrando la belleza donde todavía resiste y denunciando lo que aún necesita ser alumbrado.
Tus felicitaciones las recibo con el mismo respeto con que se recibe un gesto honesto en mitad de tiempos inciertos. Van de vuelta, multiplicadas, en un abrazo agradecido y sincero, con todo mi aprecio por tu amistad luminosa y constante.
Con afecto profundo,
Justo Aldú
....No pretendo ser Neruda,
ni Carpentier,
ni Borges,
ni Cortázar.
No estoy hecho de esos tronos de tinta.
Soy lo que soy:
una voz que no pide permiso,
un paso que no negocia su destino,
un hombre que aceptó su fragilidad
pero jamás su derrota.......
letras fuertes y llenas de auto confianza Justo.
Un abrazo amigo poeta
David.
Muchas gracias David por tu lectura y comentario.
Saludos
Muy bien Justo, con fuerza, adelante, comprometido con las causas justas y con tu pais, y a los que critican, que les den... Un fuerte abrazo.
Gracias Pilar por tu comentario y siempre acompañar mis letras.
Abrazo correspondido.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.