Azul lejano,
un marino viejo navegando,
sin más testigos que el sol del cielo...
Al jugueteo,
con el invisible viento,
un mar de añiles acaricia su cuerpo...
¡Qué bohemio!
con su cuenco de ron añejo,
persiguiendo la brillantez de un sueño...
Viejo marino,
que no tuerce su destino,
esta noche quizás le veas a Dios riendo...
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Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de diciembre de 2025 a las 00:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 21
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Carlos Baldelomar, MISHA lg, racsonando, Texi, WandaAngel, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios3
Amigo,
Un poema de delicada belleza, donde el velero solitario se vuelve símbolo de búsqueda y perseverancia. Las imágenes del azul, el viento y el sueño iluminan la escena con un tono poético y bohemio. Un texto sereno que invita a contemplar la travesía interior.
Saludos,
-LOURDES
Gracias Lourdes por dejar tu cálida impronta en mi singladura marítima. Correcto lo que dices, creo que debemos fluir con las aguas de la vida, sin resistirse a su oleaje, con mucho amor propio, y con un objetivo de búsqueda de la paz interior.
Un abrazo!
Un abrazo!
Debo confesar que tengo una gran atracción a las historias de mar...quizás en otra vida fuí caracola me hacen cosquillas en el alma.
Cariños , Esme
De ahí tu nombre Esmeralda...
Pues te acercaré al oído para que me cuentes historias de sirenas y amores marinos si en otra vida fuiste caracola jeje...
Un abrazo!
Ah! Y gracias por tu visita...
Hermoso homenaje al hombre de la mar.
Gracias por compartir.
Saludos cordiales.
José Ares
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