Humanizar lo divino

Silvana Ibáñez

 

¡Perdónalos, Mi Señor,

porque no saben lo que hacen!

Entre tus carnes llagadas,

más aflicciones calladas,

se elevó Tu voz doliente:

por tus hijos, da clemencia.

 

Señor mío, Tú lo sabes,

entre todo lo sabido:

que fe y devoción vacilan

en prisioneros del polvo,

con juicio débil y pobre,

incapaz aún de verte.

 

Tus siervos, desde este mundo

efímero, ajeno al tuyo,

en humilde reverencia,

se prosternan ante Ti

en ritos, vanos intentos:

humanizar lo divino.

 

© 2025 Silvana Ibáñez — Todos los derechos reservados.

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Comentarios +

Comentarios3

  • JUSTO ALDÚ

    Tu poema despliega una honda reverencia espiritual y un eco bíblico que se siente sincero. Hay una voz que contempla la fragilidad humana frente a lo sagrado, y lo hace con una humildad que resulta conmovedora. La plegaria inicial ilumina todo el texto, recordando la compasión frente a la torpeza humana. Al hablar de “humanizar lo divino”, muestra con claridad esa tensión eterna entre lo celestial y lo humano, logrando un equilibrio respetuoso y contemplativo.

    Saludos

    • Silvana Ibáñez

      Para mí, “humanizar lo divino” representa esa torpeza tan nuestra, ese querer acercarnos a Dios desde nuestra fragilidad.
      Gracias por acompañar la intención del texto.

      • JUSTO ALDÚ

        🌹

      • Lualpri

        Amén.🙏🏻

        • Silvana Ibáñez

          Gracias Luis por tu presencia!

        • Pablo Paronzini

          Cuando a Jesús le preguntan: ¿Cuál es el mandamiento más importante?, responde que es el primero, pero inmediatamente, agrega, que amar al prójimo como a uno mismo también lo es. Esto mismo es Humanizar a Dios; amar al próximo es Humanizar lo divino. Es mi interpretación, al menos.
          Excelente tema y poema: sextilla sin rimas, ¿no es así?.

          Cordial saludo,
          Pablo.

          • Silvana Ibáñez

            Muchas gracias por tu lectura, Pablo.
            Ese vínculo entre el doble mandamiento, amar a Dios y amar al prójimo, muestra cómo Jesús coloca lo divino al alcance humano, y lo humano al servicio de lo divino.

            Y sí, sería sextilla octosílaba, libre, sin rima.
            Saluditos



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