Corazón ocupado

J C

Chica tranquila, bonita y graciosa,
te llevaste mi corazón, dichosa.

Tu risa me enloquece
y tu nombre me apetece,
pero tú no me favoreces.

No lo entendí, pero sí lo sentí.
En tu corazón ocupado ya no más invertí;
una persona ya lo estaba usando,
aunque entre los vivos ya no esté caminando.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.