Códice Íntimo de Athos:Amor Paciente
Contengo la fiebre, guardo el deseo
mi sombra se arrastra tras tu figura
mi voz no se atreve a quebrar la espesura
y en silencio me vuelvo tu destello.
Cada gesto tuyo es un secreto juego
cada mirada, un filo que me apura
mi mano teme, pero el alma asegura
que el tiempo te acercará a mi fuego.
Soy Athos que sabe esperar la llama
que mide el instante, que teme y ansía
y en tu presencia descubre su drama.
Mas sé que en tu abrazo se anida el día
y que la noche pronto tendrá su trama
cuando tu cuerpo y el mío sean poesía.
A diferencia de Porthos (impulsivo) o Aramis (seductor), Athos sabe que la prisa en el amor lo vuelve frágil.
Athos era paciente porque su corazón hablaba en voz baja, como quien teme despertar un recuerdo, que todavía respira en lo oscuro.
Era paciente porque sabía que el amor no es un caballo desbocado, sino un animal tímido, que se acerca solo cuando siente luz verdadera.
Era paciente porque sus heridas, aún selladas, eran breves lámparas que le enseñaron que apresurar la ternura es romperla.
Era paciente porque respetaba el misterio del otro: esperaba el momento en que el alma ajena se animara a abrir la puerta, sin exigencias,sin ruido, solo con la dignidad del silencio.
Y era paciente, finalmente, porque su amor no venía del deseo, sino de la fe: la certeza de que lo que es suyo no necesita ser perseguido, solo reconocido cuando llegue.
© 2025 ElidethAbreu — Todos los derechos reservados.
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Autor:
Ellie (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de noviembre de 2025 a las 14:40
- Comentario del autor sobre el poema: En la tradición literaria, especialmente en los tres mosqueteros, Athos encarna un tipo de amor maduro: no se apresura, no exige, no reclama; observa, calla, sostiene. Pero esa paciencia no nace de la calma, sino de las heridas que aprendió a domesticar. Porque el amor lo había marcado. Porque sabía que la pasión sin alma destruye. Porque respetaba la libertad del otro. Porque en el fondo también esperaba redención.Porque su amor era más espiritual que posesivo.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: Tito Rod, Mauro Enrique Lopez Z., Freddy Kalvo, mauro marte, Llaneza, Javier Julián Enríquez, WandaAngel, Maxi Aristarán, Carlos Baldelomar, 🌱🌷 MariPD, Lualpri, racsonando, JUSTO ALDÚ, Alma Eterna, alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa, Poesía Herética, David Arthur

Offline)
Comentarios10
Muy bonito soneto.
Un abrazo fraterno mi estimada amiga ElidethAbreu.
Muchas gracias, amiga Elideth, por este bello soneto, en el que se puede percibir cómo al reflexionar sobre la poesía, se revela una profunda meditación sobre la espera y la transformación. Así, el yo poético, como un Athos de la poesía, se sumerge en la anticipación, que mide el tiempo con una mezcla de anhelo y temor. Por otra parte, la figura amada ocupa un lugar central en un drama existencial, donde cada gesto y mirada despierta una honda exploración emocional. Por ende, la promesa de un abrazo, la fusión de cuerpos en la poesía sugiere la culminación de un anhelo, la trascendencia de la noche en un día de unión y creación.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Mi querida amiguita Elideth,
Profundo tu códice, Athos…
En cada verso se siente ese amor que no empuja, sino arde por dentro, en silencio, como una llama que se contiene para no quemar antes de tiempo.
Esa paciencia tuya —tan digna, tan humana— convierte el deseo en una espera luminosa, donde cada gesto de ella es presagio y cada sombra, un latido.
Hay ternuras que solo nacen así: despacio,
como piel que reconoce a otra piel
antes de haberla tocado.
Un abrazo,
—LOURDES
mosquetero histórico , en esa época
cada uno cumplía su parte , de la Novela,
la historia de los tres mosqueteros
gracias por compartir
Soy Athos que sabe esperar la llama
que mide el instante, que teme y ansía
y en tu presencia descubre su drama.
besos besos
MISHA
lg
¡Tremendo poema! Precioso compartir.
Aqui dibujas un amor sostenido por la templanza, donde el deseo no se impone, sino que respira en silencio hasta encontrar su hora justa.
El poema entrelaza la tensión entre anhelo y contención, revelando a un Athos que convierte la espera en un acto de dignidad y lucidez y mira que la prosa complementaria profundiza esa cualidad: el amor como criatura tímida, como luz que no se fuerza.
En conjunto, texto y glosa componen una reflexión delicada sobre la fe emocional, esa que reconoce que lo verdadero llega cuando el alma está lista para recibirlo.
saludos amiga.
Hermoso y genial tu bello poema estimada norteamericana y fiel amiga Ellie
Abrazos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Tu texto muestran a un yo que ama en silencio, conteniendo el deseo y esperando el momento justo. Athos encarna un amor paciente: no se precipita, respeta el ritmo y el misterio del otro, sabe que las emociones apresuradas rompen la ternura y confía en que el amor verdadero no se persigue, se reconoce cuando llega.
Extraordinario tributo al amor estimada Elideth, tu manejo linguístico es admirable así como la profundidad de cada verso donde expresas la intensidad de tus sentimientos. Saludos desde Perú.
....Mas sé que en tu abrazo se anida el día
y que la noche pronto tendrá su trama
cuando tu cuerpo y el mío sean poesía.....
muy hermosas letras en tu soneto Elideth
Un abrazo amiga
David.
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