En Mal de Ojo/ Negroide.
¡Yamboré—yamboró—yamboré!
¡Yamboré—yamboró—yamboré!
La madre canta sobre la frente
trenza el aura, limpia el camino
y en cada sílaba vuelve presente
la fuerza del amor divino.
Todo daño que llegue al hogar
es contenido, roto y neutralizado
porque quien canta sin ocultar
tiene al espíritu de su lado.
¡Yamboré—yamboró—yamboré!
¡Yamboré—yamboró—yamboré!
La madre canta sobre el enfermo
moja la frente, gira su voz
y en cada sílaba vive el germen
de un viejo pacto entre ella y Dios.
Trenza la sombra, trenza la herida
trenza el veneno que quiere entrar
entre sus dedos nace otra vida
que el mal de ojo no puede manchar.
¡Yarilé—bomoré—yarilé!
¡Yarilé—bomoré—yarilé!
Sube el humo de yerba quemada
gira en los techos, lame el portal
va recogiendo, con su mirada
todo veneno, todo puñal.
Sopla la abuela tres veces lento
rompe la envidia con su soplar
y entre el perfume del firmamento
se muere el ojo que quiso mal.
© 2025 ElidethAbreu — Todos los derechos reservados.
-
Autor:
Ellie (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de noviembre de 2025 a las 15:40
- Comentario del autor sobre el poema: Envuelta en los poemas Negriodes, he recibido muchos libros y archivos en PDF sobre el tema y agradezco a los autores. En las religiones animistas el mal de ojo es una creencia tradicional muy antigua, presente en muchas culturas del mundo, especialmente en el Mediterráneo, Latinoamérica, Medio Oriente y partes de África y Asia. Se basa en la idea de que una persona puede causar daño, enfermedad o mala suerte a otra solo con la mirada, generalmente cargada de envidia, celos o resentimiento, aunque la persona que lo emite no tenga intención consciente de hacer. Combina creencias espirituales, culturales y sociales, y aunque no tiene evidencia científica directa, sigue siendo una práctica muy viva en rituales, amuletos y cantos tradicionales en diversas partes del mundo. Recuerdo que se mencionaba que una mujer era conocida por hacer mal de ojo, si miraba una criatura se enfermaba y si pasaba por una cosecha se echaba a perder. Una vecina proveniente de Galicia la llamaba bruja porque miraba con mala uva en sus ojos. Espero que solo recibamos miradas cargadas de amor, tal cual este tango.
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 42
- Usuarios favoritos de este poema: Javier Julián Enríquez, benchy43, Salvador Santoyo Sánchez, Lualpri, Fabio de Cabrales, Carlos Baldelomar, Poesía Herética, EmilianoDR, JoseAn100, Alma Eterna, MISHA lg, WandaAngel, Jose de amercal, AnnaSerena28, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, Maxi Aristarán, racsonando, Llaneza, David Arthur, Violeta, antonio cuervo

Offline)
Comentarios11
Muy bueno, amiga. Explicativo e interesante. Felicidades.
Ruben.
Gracias querido benchy.
Recibo con agrado tu comentario y comparto las felicitaciones con tus letras.
Recibe mis afectuosos abrazos.
Yamboré, Yamboró, Yamboré,
En todo ritual, sea negroide o no,
se maneja una energía, poco estudiada;
pero aplicada hasta la actualidad.
Vaya un saludo a toda esa cultura negroide
y un reconocimiento a su ritmo y música
que son espectaculares.
Saludos poetisa Ellie
Muchas gracias querido Dr. Salvador por su paso y aporte.
El poema de creencias va ligado a la herencia africana y el saber popular.
Creo en el poder curador de las manos y de las plantas y hoy los aceites esenciales traen el recuerdo de las abuelas gracias a los avances de la ciencia.
Reciba mis afectos y abrazos.
🙋🏻♂️👍🏻👋🏻👋🏻👋🏻
Gracias Elideth. En mi campo abundaban las curanderas que daban ensalmos para espantar el mal de ojo con ramas de ruda.
Las personas que se llenan de odio y rencor miran de manera diferente, miradas heladas y sin muestras de calor humano en sus gestos.
Saludos y cuidado con el mal de ojo.
Gracias Emiliano por tu paso y traer la ruda como planta para curar el mal de ojo y otras dolencias.
La medicina de las madres y las abuelas curaban y lo siguen haciendo y espero que el mal siga decayendo y que las miradas lleven buenos sentimientos.
Recibe mis afectos y abrazos.
bien relatado poetisa
gracias por compartir
Sopla la abuela tres veces lento
rompe la envidia con su soplar
y entre el perfume del firmamento
se muere el ojo que quiso mal.
besos besos
MISHA
lg
Querida MISHA, gracias por tu presencia y huella imborrable en mis letras,
Recibe mis afectos y besos, besos.
Todo lo que dices es cierto. Hay un conjunto de creencias y mitos que se encuentran muy arraigados en ciertas etnias y poblaciones. El mal de ojo no se encuentra solo en la etnia negroide, sino en muchas provenientes de Europa. Se dice que la mirada de una mujer embarazada puede matar a una culebra. En nuestra campiña, descendientes de españoles el mal de ojo se cura acostando al niño en medio de la sala y una señorita debe pasarle en cruz sobre él tres veces, si no es señorita, no lo cura. Recuerdo que en mi exégesis sobre la obra del Gabo, y que cito de JAQUES GILLARD en TEXTOS COSTEÑOS, encontré que el genio de Aracataca se sirvió de toda una amalgama de mitos que formaban parte de la "Cosmovisión" del Latinomericano para escribir con su mágico discurso narrativo.
Y estas "enfermedades" de nuestra campiña y que se da comunmente en ciertas étnias, para ellos es una realidad y lo toman muy en serio. Forma parte de su "cosmovisión".
Tu poema convoca un ritmo ancestral que se siente casi táctil, como si cada palabra conservara la resonancia de un canto que viene de muy lejos. La pieza funciona como una evocación poderosa de las prácticas de protección y sanación afrodescendientes: allí donde la música, la fe y la comunidad se entrelazan para mantener a raya todo mal. Es lo que te comentaba en fecha reciente, que todo se funde con la música. El uso de la repetición rítmica crea un ambiente ceremonial que sostiene el sentido profundo del poema —la fuerza espiritual materna y el vínculo sagrado con las generaciones mayores—. Este texto logra transmitir esa mezcla de misticismo, tradición y ternura que convierte la defensa del hogar en un acto de amor tanto terrenal como divino.
Te felicito sinceramente, muy completo tu comentario de autor y buena muestra poética.
Saludos
PD. Hay miradas que enamoran desde que ... como dicen "te ponen el ojo encima" 😂
Querido Justo,
Gracias por esta lectura tan rica y tan llena de matices culturales. Me honra profundamente que hayas enlazado mi poema con ese entramado de mitos, creencias y prácticas que atraviesan tantas etnias, no solo afrodescendientes, sino también europeas y campesinas, y que conforman la cosmovisión viva de nuestros pueblos. Tu referencia a esas curaciones tradicionales, como el paso en cruz sobre el niño, y al legado narrativo que Gabo supo transformar en arte, amplía el horizonte del texto y lo sitúa dentro de una memoria colectiva mucho mayor.
Me alegra, además, que percibas en el poema ese ritmo ancestral donde música, fe y comunidad se funden; es exactamente ahí donde nace su pulso: en la voz que protege, en la madre que bendice, en la tradición que sostiene. Tus palabras revelan una comprensión fina del vínculo entre rito y ternura, entre lo espiritual y lo cotidiano.
Agradezco sinceramente tu lectura, tu erudición generosa y tu felicitación.
Y sí, como bien dices en tu posdata: hay miradas que sanan, otras que hieren… y algunas que enamoran desde el primer instante.
Recibe mis afectos y abrazos.
🌹
Querida Ellie,
La modernidad ha intentado borrar lo que tu poema recupera: la antigua liturgia doméstica contra el mal de ojo, ese daño silencioso que no es físico, pero pesa en el cuerpo como si lo fuera. La cadencia del yamboré—yamboró no es solo un canto, es un conjuro: la vibración rítmica que protege, limpia y restituye el equilibrio.
La madre y la abuela aparecen como las grandes guardianas de la tradición: ellas saben que el mal de ojo no se combate con fuerza, sino con voz, intención y memoria. El acto de trenzar—trenzar el aura, trenzar la sombra, trenzar la herida—es una imagen extraordinaria: convierte la energía dañina en materia que puede ser recogida, desviada o deshecha.
El humo que asciende, la frente mojada, el soplo ritual, todo remite a una visión profunda: el mal de ojo como una quiebra del vínculo, un ataque al equilibrio emocional y espiritual. Y tu poema responde con la única defensa verdadera: el tejido comunitario, la voz que bendice, la mano que protege, la fe que sostiene.
Es un canto poderoso a la tradición que cura y a la mujer que protege. Un poema que no solo narra: purifica.
Gracias, amiga. Un fuerte abrazo,
—LOURDES
Querida Lourdes,
Gracias por esta lectura tan profunda y generosa. Lo que has visto en mi poema es, en verdad, el pulso que lo originó: esa liturgia íntima que las mujeres de nuestra casa sostuvieron con sus manos, susurros y oraciones, mucho antes de que la modernidad intentara relegarla al olvido. Me conmueve que hayas reconocido en el yamboré no solo un ritmo, sino un conjuro ancestral; una respiración que protege y recompone.
Has nombrado con tanta precisión la presencia de la madre y la abuela, ese linaje femenino que trenza la sombra para que no duela, que rehace el aura donde se ha rasgado, que convierte el daño en tejido vivo. Tu lectura honra ese gesto. La transforma en luz.
Gracias por acompañar el poema con tanta sensibilidad y por devolverme, a través de tus palabras, la memoria de aquellas voces que nos enseñaron a cuidar.
Un abrazo fuerte y agradecido,
Ellie
Lindo Domingo, amiga.
Muy bien por esa fuerza que le imprimes a tu obra, no sólo se trata de la propia voz, replicas voces que expanden historias que no se deben callar. Nuestra diversidades culturales, las riquezas de la expresión humana deben continuar hallando sus formas de difusión. Eres un testimonio vivo del amor y respeto por la historia y la cultura. ¡Qué vivan tus letras!
Muchas gracias querido amigo!
Honrada de tus palabras y de que estas letras hayan llegado a tu sentir.
Nuestras ricas culturas aportan elementos a nuestras letras.
Recibe mis abrazos afectuosos y mis deseo de un feliz Domingo en familia.
Mi Querida ELIDETH hasta en el Islam creemos en el Mal De Ojo el Profeta Mohamed SW ha dicho en su HADITH EL OJO ES VERDAD significa que el mal de ojo existe y te puede joder de mil maneras me gustó mucho tú estilo Africano.Yarilé—bomoré—yarilé!
¡Yarilé—bomoré—yarilé
Te hace Destacar disfruté leyendo un fuertísimo abrazo del Norte 🌹☕🖋️
Querido Said, es un placer verte por este rinconcito y leer tu comentario.
Gracias por las informaciones del Islam, el mal de ojo es real como otros males que se documentan como creencias populares.
Que bueno que el estilo africano haya resonado en ti.
Recibe mis afectos y abrazos desde la distancias .
Querida ELIDETH es que soy africano soy de Marruecos y como ya sabes que Marruecos es un país ubicado en el extremo norte de África y mis orígenes son Bárbaros o como son conocidos en los libros de historia los BEREBERES o los AMAZIGH ascendiente germánico si alguna vez vistas Marruecos en mi perfil deje mi número Sera un verdadero placer ser tu guía y darte la bienvenida ☕🌹
Muy bonito poema, Eli. Saludos cordiales.
Gracias querido amigo Andiuz.
Feliz domingo poeta.
Ya se me hacia conocida la replica de las palabras dadas, decia mi abuelita materna , que el mal de ojos no curado a tiempo era muy peligroso. cancelado y transmutado rechinando el dedo del medio y el pulgar alrederor de la cabeza, muy buen tema mi Eli hermosa saludos.
Querida Violeta, es un placer verte y recibir tu comentario sobre un mal que curaban manos de madres y abuelas en nuestras regiones.
Hay muchos ritos y sapiencia ancestral y la ciencia ha probado que hay personas de miradas agresivas que sin saber pueden transmitir malas vibraciones.
Recibe mis afectos y abrazos.
Tienen vigencia tus letras, así como las curaciones caseras con uso de plantas medicinales como la ruda, el huevo y aceites naturales que utilizan para hacer el sobo correspondiente por quien padeció con anterioridad el mismo mal...
Un abrazo fraterno.
Querido Freddy, gracias por tu presencia y comentario.
La medicina casera ha llegado a todos los lugares del mundo por las bondades de la naturaleza y con los aceites esenciales tenemos a mano las fragancias ancestrales como la arnica, romero y otros.Tengo muchos aceites esenciales y funcionan al igual que las infusiones caseras. Hoy doctores ortopedas las usan al igual que madres de familia que tienen magia en sus manos. Vivo cerca de grandes plantaciones de lavanda y uso tanto la planta como el aceite.
Recibe mis afectos y muy feliz Domingo.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.