He vivido, sí, a mi manera,
con el alma a cuestas y el corazón descalzo.
No pedí permiso al viento ni a las estrellas,
fui labrando mi sendero, a golpes y a abrazos.
Me equivoqué, claro, como todo hijo de vecino,
pero nunca traicioné la voz que me habita.
Seguí mi instinto, terco y peregrino,
aunque el mundo gritara que estaba maldita.
¿Que si sufrí? Pues sí, la vida es un garrotazo,
pero aprendí a bailar con las cicatrices.
A reír a carcajadas en pleno fracaso,
a quererme a mí mismo, sin artificios ni dobleces.
Así viví, a mi manera, sin más dogma que el alma,
sin más ley que el latido del propio pecho.
Y si mañana me toca besar la calma,
me iré con la frente en alto y el espíritu satisfecho.
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Autor:
Kmony Quiñonez(monina) (
Offline) - Publicado: 29 de noviembre de 2025 a las 01:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri

Offline)
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