El Fuego Desbordado!!
Alma trémula y sola que buscó tu acometida
hambrienta de tu sombra, sedienta de tu ardor.
Mi vientre fue tormenta llamando a tu vigor
tu boca fue la puerta de mi vida encendida.
Temblé bajo tu empuje, vencida y sostenida
mi pecho en un derrumbe que implora tu calor.
La noche fue un gemido de bruñido fulgor
un canto desgarrado que en tu pulso se anida.
Mis muslos te cercaron con furia redentora
mis uñas reclamaron la savia de tu empeño
y el mundo se hizo brasa que no lograba huir.
Tu nombre fue un rugido de un pecho que devora
y yo, rendida al filo de tu cuerpo y tu sueño
hallé en mi propio incendio razón para vivir.
© 2025 ElidethAbreu — Todos los derechos reservados.
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Autor:
Ellie (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 28 de noviembre de 2025 a las 15:08
- Comentario del autor sobre el poema: A solicitud de una dilecta amiga, que deseaba la continuidad del poema de ayer. ella desea ver como un alma trémula y sola se aferra al fuego pasional. El poema arde con la verdad antigua del deseo: esa zona donde el cuerpo deja de ser simple forma y se convierte en territorio sagrado, sacudido por un temblor que lo rebautiza. El verso respira como un latido acelerado, como si la noche misma se estrechara para escuchar el choque de dos almas que se reconocen en la llama. Aquí el amor no es dulzura: es volcán, es impulso, es entrega sin reservas. La mujer se nombra a sí misma en el incendio, hallando en la carne la revelación que otros buscan en los templos. Nada es tímido: todo es afirmación de vida. En ese vaivén de gemido y luz, de empuje y abandono, se escribe la alquimia del deseo: dos cuerpos que se funden y, al hacerlo, reinventan el mundo. Y al final, como toda llama verdadera, no queda el desgaste: queda la claridad. Porque quien atraviesa un fuego así no vuelve igual. Vuelve viva, completa, encendida desde adentro.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2

Online)
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