MADRECITA SIERRA

Anduriña

El día es fresco, muy fresco,

Otoño besa la tierra;

Bajo un edredón de nubes

Se ha acurrucado la Sierra.

 

Se despereza y se vuelve,

Ahora mirando a la izquierda

Hacia Madrid poderosa,

Tan distante y tan ajena.

 

Al otro lado, Segovia,

De sus laderas tan cerca,

Está llena de retazos

Que en sus entrañas nacieran.

 

El acueducto la mira

Como a madrecita bella,

Que en su matriz fue engendrado

Su puente de agua y piedras,

 

De esas rocas que fundaron

La ciudad sobre el Eresma.

Duerme madrecita, duerme,

Mientras Segovia te vela.

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • LOURDES TARRATS

    Ana.
    Tu poema captura con una ternura serena ese instante en que el paisaje respira y la historia parece despertarse con suavidad. Me encanta cómo conviertes a la Sierra en un ser vivo —que se acurruca, mira, recuerda— y a Segovia en esa “madrecita” creadora que ampara bajo su silencio de siglos.
    La imagen del acueducto contemplando a la ciudad como hijo agradecido es bellísima: un vínculo entre piedra, memoria y tiempo que solo una mirada sensible puede revelar.

    Un poema luminoso, lleno de calma y de arraigo
    Gracias por escribirlo y compartir.
    -LOURDES.

    • Anduriña

      Muchísimas gracias, Lourdes, qué amable y generoso comentario y qué inyección de ánimo para mí. Un saludo y mis mejores deseos.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.