Rosa Litúrgica
Oh Rosa luminosa, fulgor sacerdotal
que elevas en silencio tu esencia primorosa
tu llama es una ofrenda de lumbre misteriosa
y un canto que destella en lo alto celestial.
Ante ti se arrodilla la nave universal
los astros bendicen tu gracia victoriosa
y el viento te proclama reliquia portentosa
insignia de lo eterno, emblema y ritual.
Tu sombra es un santuario de luz transfigurada
tu centro es un incensario de aroma espiritual
tu forma es un milagro de vida consagrada.
Oh Rosa de la Noche, destello sideral
yo sigo tu sendero de brasa revelada
y bebo de tu cántico su fuego colosal.
Rosa Hermética
En ti calla el enigma del soplo primigenio
oh Rosa que despliegas espiras de infinito
tu brillo es un secreto que late en lo bendito
un signo que desgrana lo eterno en su diseño.
Tu savia es el emblema del fuego que preñó el sueño
la cifra del silencio que nombra lo proscrito
y en tu templo de pétalos se oculta lo inaudito
la llave que desata el origen y su empeño.
Eres brillo del símbolo y lámpara del alma
un sello que consagra la noche sideral
y un eco que colma la bóveda en su calma.
Oh Rosa que sostienes el pulso universal
perfuma con tu espíritu la senda que embalsama
y guía hacia el arcano mi paso ritual.
Entre ambas no hay oposición, sino dos modos de aproximarse a lo sagrado.
La Rosa Litúrgica convoca; la Rosa Hermética revela.
La primera enciende la fe a través de la belleza ordenada; la segunda despierta la conciencia mediante la belleza velada.
© 2025 ElidethAbreu — Todos los derechos reservados.
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Autor:
Ellie (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de noviembre de 2025 a las 14:43
- Comentario del autor sobre el poema: Otro doble poema espiritual. La Rosa Litúrgica se abre ante el alma como un canto ritual. No es flor para ser deshojada, sino para ser contemplada en su forma más pura: símbolo del ofrecimiento, del orden sagrado y del ritmo interior que encuentra eco en la oración. La Rosa Hermética, en cambio, florece en la penumbra del secreto. No se revela por completo: guarda enigmas, alquimias y correspondencias invisibles.
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: Carlos Baldelomar, JUSTO ALDÚ, MISHA lg, Jose de amercal, Poesía Herética, Nelaery, Javier Julián Enríquez, JoseAn100, benchy43, Alma Eterna, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, Freddy Kalvo, EL-ANGEL-DEL-AMOR, alicia perez hernandez, 🌱🌷 MariPD, Maxi Aristarán, El Hombre de la Rosa, EmilianoDR, David Arthur, Emilia🦋, Donaguil, AnnaSerena28, rosi12

Offline)
Comentarios8
bellas letras espirituales poetisa
gracias por compartir
Eres brillo del símbolo y lámpara del alma
un sello que consagra la noche sideral
y un eco que colma la bóveda en su calma.
Oh Rosa que sostienes el pulso universal
perfuma con tu espíritu la senda que embalsama
y guía hacia el arcano mi paso ritual.
besos besos
MISHA
lg
Ambos poemas construyen un mismo símbolo —la Rosa— desde dos ángulos espirituales que se complementan. El primero despliega una imaginería litúrgica donde la rosa es altar, reliquia y fulgor que ordena la fe desde lo visible y lo ceremonial. El segundo introduce una atmósfera hermética, donde la rosa se vuelve cifra, llave y enigma del origen, enfatizando la belleza velada y lo trascendente oculto. Juntos, conforman un díptico que opone luz revelada y luz secreta, sin contradecirse, sino ampliando la experiencia de lo sagrado en dos dimensiones distintas del mismo asombro.
Saludos amiga.
Preciosa combinación de las dos rosas para conseguir un propósito de equilibrio entre la belleza ordenada y la velada.
Muchas gracias por compartirlo, Elideth.
Un abrazo.
Querida amiga Elideth,
Profundos tus versos: en estas dos rosas que propones —la litúrgica y la hermética— percibo no una contradicción, sino la respiración completa del espíritu humano.
Ambas revelan que toda vida interior necesita un equilibrio entre lo que se muestra y lo que se guarda, entre la llama que se ofrece al mundo y el símbolo que sólo se comprende en silencio.
La Rosa Litúrgica eleva con su orden, con esa claridad que convoca y sostiene; la Rosa Hermética, en cambio, nos recuerda que también crecemos en lo velado, en lo que pide contemplación y escucha.
Y quizás ahí esté la verdad más profunda:
que la espiritualidad —como la existencia misma— avanza siempre entre estas dos fuerzas, lo manifiesto y lo secreto, luz que guía y sombra que revela.
Ambas necesarias, ambas vivas.
Gracias amiga por tus letras profundas y sinceras.
Un abrazo,
-LOURDES
UN RAMO DE BELLAS ROSAS EN BELLOS VERSOS. ABRAZOS ETERNOS MI BELLA Elideth
Bellos versos.
Gracias por compartir tanta belleza.
Saludos poetisa Ellie
Hermoso y preciado tu genial soneto a la rosa liturgica estimada poetisa y fiel amiga Norteamericana Ellie
Recobe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Que buenos poemas espirituales.
Ignoraba que la Rosa fuera tan importante pero si que es centro de millones de poemas y canciones.
Gracias Elideth.
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