AMO A UNA MUJER QUE ESCRIBE

benchy43


AVISO DE AUSENCIA DE benchy43
Llego de vez en cuando y de vez en cuando me voy.

 

Amo a una mujer que escribe.

Parece hacerlo tersa y suavemente sobre un tapiz de colores,

en donde se mezclan los trinos de las aves y las risas de los niños.

 

Veo en sus palabras el brillo de sus ojos,

el bosque con ecos medievales,

la campiña del cardo renacido.

 

Su poesía se me presenta de pronto en puntas de pies

y se deja acariciar como una leve llovizna que pasa entre mis dedos,

delicioso obsequio con alas musicales de una dulce primavera.

Vocablos que son una suelta de palomas contra la siesta azul

del horizonte.

 

Quizás no sea más que un sueño que la leo.

Quizás no sea más que un sueño su sonrisa que aparece entre renglones

mensajeros, entre el humo del cigarro y la delicia de un café nocturno.

 

Usted me inspira, escribí alguna vez. Y lo sigue haciendo, por lo menos en esta noche

en que los rayos de la luna se filtran por entre el cortinado donde su imagen se desdobla

y se arrima a mi lado para leer juntos lo que tantas veces hemos leído.

 

Aunque no pueda hacerlo como usted lo hace, trato que mi pluma se esfuerce por atrapar los

latidos para ponerlos después de cada coma o insertarlos allí donde se pose su mirada.

 

Es la hora en que el manto negro se ilumina con fosforescencias lejanas y el pensamiento

naufraga en el mar de las nostalgias.

 

Pero es cuestión de volver a sus letras y dejo que sus poemas se ovillen dócilmente en mi regazo

y me entrego a ellos, a ella, y a su voz traída por la brisa que arremolina hojas y conforma

mi espejismo.

 

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

 

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios3

  • JUSTO ALDÚ

    La atmósfera es íntima, teñida de nostalgia y deseo contenido. Las imágenes —las palomas, la llovizna, el manto de la noche— construyen un paisaje emocional donde la inspiración se vuelve compañía y espejismo. La estructura avanza como un acercamiento silencioso: primero la admiración, luego el reconocimiento de la distancia y, finalmente, la entrega a lo que solo existe en la lectura. Al final, queda la sensación de un amor que no se toca, pero que ilumina cada pensamiento con su presencia imaginada.

    Hay que respetar tu pluma benchy.

    Saludos.

  • Dulce

    Con que ternura describes ese amor que te transmite cuando ella escribe, aunque sea nostálgica la poesía suena muy romántica Ruben, buen fin de semana y cariños

  • Donaguil

    ¡Hermoso poema!
    Hermoso es cuando los poemas y los poetas te atrapan te sumerges en sus mundos y te inspiran, hermoso es.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.