__La ardilla en la escuela__

EmilianoDR

 

__La ardilla en la escuela__

 

En el recreo, una ardilla
bajó del ciprés a mirar,
y un niño escondido en su orilla
la quiso en su libro guardar.

Copió en su cuaderno marrón
las líneas del salto correcto,
la ardilla se alzó en espiral
¡y el niño creyó en lo perfecto!

Porque al leer, dijo el maestro,
las cosas no son solo palabras:
las ardillas también son pretexto
para que el alma se abra.

 

EmilioDR
11/21/25

 

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Comentarios +

Comentarios5

  • Nkonek Almanorri

    Algunos estamos en disposición, por creencia ciega, de decir que el cambio más revolucionario para un futuro a corto plazo está en la escuela, en la escuela de esos niños que aún tiene la oportunidad y la suerte de ver bajar una ardilla desde las ramas de un ciprés; pero no nos engañemos: no lo permitirán, antes deberíamos también tirar la televisión por la ventana, o no permitir que ésta sea un miembro más de la familia que se instala en el salón, en la cocina y hasta en nuestro dormitorio.

    Un saludo EmilioDR.

  • MISHA lg

    mas dulce no puede ser poeta
    es hermoso


    En el recreo, una ardilla
    bajó del ciprés a mirar,
    y un niño escondido en su orilla
    la quiso en su libro guardar.

    Copió en su cuaderno marrón
    las líneas del salto perfecto,
    la ardilla se alzó en espiral
    ¡y el niño creyó en lo perfecto!

    Porque al leer, dijo el maestro,
    las cosas no son solo palabras:
    las ardillas también son pretexto
    para que el alma se abra.

    gracias por compartir

    besos besos
    MISHA
    lg

  • JUSTO ALDÚ

    Una reflexión sencilla y luminosa sobre la educación del mirar.

    Saludos

  • El Hombre de la Rosa

    Hermosas y geniales son tus bellas estrofas estimado poeta y amigo Emiliano DR
    Saludos afectuososn desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa

  • Manuel Valles

    Recordé una escena de mi infancia: siempre fui un niño retraído, y en la escuela, durante el descanso, yo me iba a sentar a un pequeño jardín, debajo de un árbol, y allí me la pasaba leyendo los versos de Juana de Ibarburou, la primer poeta que yo leí en mi vida, y de repente se dejaba ver una que otra ardilla. Gracias por tu poema, mi estimado poeta, me llegó al alma, Saludos.



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