El viejo calendario se resiste en su agonía, sueños viejos; esperanzas nuevas... su final, lleva consigo muchas alegrías, citas no cumplidas, flores marchitas y vino agrio. Amores que llegaron y luego se iban, corazones que esperan detrás de una poesía y uno labios ardientes en pausa, que acrecienta su color… ¿el vino? Aguarda en la nevera al igual que mi guitarra y el tabaco humeante con sabor a tango.
La noche aun esta fresca, solo olores a viandas, prisas por ganar al tiempo y unas ropas exóticas que combina con la emoción, para ese momento que el vino se funda con la canción y las letras de un poema resbale sedienta por tu cuerpo y anide en esa parte que nadie pudo escribir, como la noche lo pide y la pluma jadeante busca ansiosa, esa parte de muchos sueños que no logra terminar y se ha vuelto fantasía
Ya empieza a caminar el reloj, las primeras canciones invitadas hacen su aparición, algunas prosas, letras bien formadas, juventud que se desborda por el escote de su blusa y esos puntos suspensivos que miran y buscan continuidad, exhalando vaciedad y esperan ilusionados, que la noche vieja le traigan la anhelada palabra, que de sabor al vino clandestino del encuentro de los signos de admiración.
La noche avanza en loca carrera y los sueños rotos al olvido en esa caída, la paciencia espera en una hoja blanca y las lujuriosas intenciones de un bolígrafo asoman por la ventana de esa aventura. Busco el cerrojo de la puerta de esos ojos claros que iluminan el deseo y aparecen como promesa en una noche de grandes estrellas luminosas que festejan la agonía del calendario, escondiendo sus errores.
La cuenta regresiva apura las copas y varias botellas vacías de tinto desesperan la canción y los cuerpos diletantes se acercan como meteoritos y desde lejos veo caer el calendario. Terminó su agonía, se personifica la esperanza nueva, surgen las primeras uvas del jarrón, la palabra se acerca a la canción y un beso intencionado rosa el sonido de mi voz y tu suave caminar me invita a escribir, el primer poema.
LENNOX
EL QUETZAL EN VUELO
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Autor:
lennox, el quetzal en vuelo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de noviembre de 2025 a las 08:59
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Jose de amercal, JUSTO ALDÚ, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios2
Que bien relato felicitaciones
Gracias Jose por gustar d emis letras y seguir el vuelo de mis sentimiento.....LENNOX
Aquí tu texto captura con viveza esa frontera íntima entre el final y el comienzo, donde el calendario agoniza mientras la noche —cómplice y voluptuosa— impulsa una renovada esperanza. La mezcla de vino, música y deseo construye una atmósfera cargada de ritual, como si cada gesto anunciara el renacer de la palabra. Las imágenes sensoriales —el tabaco, las ropas exóticas, el vino clandestino— convierten la escena en un preludio erótico del acto creativo. Y al final, cuando el tiempo cae como un meteorito y la primera uva inaugura el ciclo nuevo, el poema nace no solo de la tinta, sino del cuerpo y del anhelo que lo inspira.
Saludos
¡EXACTO!, MI QUERIDO ALDÚ... El poema nace no solo de la tinta, sino del cuerpo y del anhelo que lo inspira. En el confín de esas miradas sin mirar, donde la realidad bosteza y un vino tinto despierta las ansias y los tiempos se vuelven palabras. Ahí se gesta el resplandor que ilumina, la hoja donde caen las palabras que s acomodan al son de una canción con alma de tango y cuerpo de bolero. Cada nota es una luciérnaga buscando su propia luz, y en su danza de fuego se adivinan los gestos de un reloj sin manecillas, apagando su fuego.
PD.- Espero que no te moleste que tome prestadas algunas palabras de tu magnifica obra poética para reseñar una respuesta…. No es plagio, solo admiración, homenaje.... LENNOX
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