En este punto de mi vida,
navego hacia el profundo y abismal vacío,
un vacío total, carente de luz, lleno de incertidumbre,
acompañado únicamente por el torrencial viento,
que desafía incluso los vientos montañeses.
Como un agujero negro, me atrapa
y me arrastra sin piedad,
Y yo, sin voluntad, cedo,
envolviéndome en la manta de la soledad y la oscuridad.
Situación que, al comienzo del año, jamás imaginé.
Todo cambió en un suspiro agonizante,
en un chasquido iracundo.
Sin aviso, mi corazón se abrió y cerró salvajemente,
tan pero, tan fuerte, que ahora duele en cada latido.
Mi vida, que giraba con dulzura,
orbitando la felicidad,
hoy es solo un fragmento borroso,
ajeno a mi mente.
Mi almohada llora conmigo,
la ducha ya no canta junto a mí,
el sol ya no brilla sobre mí,
y la lluvia pícara que,
disfruta danzar en mi amargura.
Siento que todos los días son nublados,
y llueve torrencialmente, sin tregua,
un diluvio mental.
Por mí, podría comenzar el apocalipsis,
ya no tengo nada por lo cual aferrarme.
Ay de mí,
desearía la señal que nunca llegó.
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Autor:
Oriion (
Offline) - Publicado: 9 de octubre de 2025 a las 06:47
- Categoría: Triste
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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