Oriion

Falsa expectativa

En este punto de mi vida,
navego hacia el profundo y abismal vacío,
un vacío total, carente de luz, lleno de incertidumbre,
acompañado únicamente por el torrencial viento,
que desafía incluso los vientos montañeses.

Como un agujero negro, me atrapa
y me arrastra sin piedad,
Y yo, sin voluntad, cedo,
envolviéndome en la manta de la soledad y la oscuridad.

Situación que, al comienzo del año, jamás imaginé.
Todo cambió en un suspiro agonizante,
en un chasquido iracundo.
Sin aviso, mi corazón se abrió y cerró salvajemente,
tan pero, tan fuerte, que ahora duele en cada latido.

Mi vida, que giraba con dulzura,
orbitando la felicidad,
hoy es solo un fragmento borroso,
ajeno a mi mente.

Mi almohada llora conmigo,
la ducha ya no canta junto a mí,
el sol ya no brilla sobre mí,
y la lluvia pícara que,
disfruta danzar en mi amargura.

Siento que todos los días son nublados,
y llueve torrencialmente, sin tregua,
un diluvio mental.
Por mí, podría comenzar el apocalipsis,
ya no tengo nada por lo cual aferrarme.

Ay de mí,
desearía la señal que nunca llegó.