En este mundo que nos ha tocado
vivir, que nos envuelve y hasta
nos traga, estamos ya cuasi
encerrados en nuestras
íntimas percepciones y lo más
valioso de ellas es ya
incomunicable.
En uno de mis apuntes guardados en mi Libreta de Anotaciones dejé escrito, en noviembre de 2011, que Platón lo había basado todo sobre el papel y que cuando tuvo que volver al papel de la realidad pura y existente dudó de sí mismo.
A veces, y salvo raras excepciones, mi mirada siempre se ha dirigido desdeñosa hacia esos párrafos perdidos que son presentados como poemas para mí ya vaciados previamente de cualquier contenido, ya sin alma: ¿Puede un poeta reconocer que sus poemas no tienen alma, fríos, lejanos y también cercanos en la no explicación del por qué esas palabras con o sin sentido...? Eso es vaciedad del alma. Todo poema sólo es, y en el fondo, un desahogo o quizás una explicación forzosa que nadie ha pedido ni desea pedir. Un intento vano y a veces inútil de descubrir o de encontrar los refugios de un submundo oculto en el pensamiento humano que se exterioriza con una mirada que acaba en un lenguaje. No hay más, sólo eso: vaciedad.
-
Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 25 de septiembre de 2025 a las 16:28
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 22
- Usuarios favoritos de este poema: Javier Julián Enríquez, Jaime Alberto Garzón, MISHA lg, EmilianoDR, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios3
mi opinión .... un poema es parte de tu sentir, tus pensamientos
se elaboran en el centro de ti .... son pequeñas lucesitas , reflejo
de todo lo que anhelas ..
tus letras hacen reflexionar poeta
gracias por compartir
un submundo oculto en el pensamiento humano que se exterioriza con una mirada que acaba en un lenguaje.
besos besos
MISHA
lg
Sí, un poema es parte de tu sentir (y también del mío y de tantas otras poetas), la cuestión es qué expone ese poema, con qué intención se escribe y en este sentido está claro que cada cual tiene y regala su pensamiento.
Gracias Misha Ig por tu opinión. Agradecido.
Querido Nkonek:
Tu reflexión me ha hecho pensar, no porque me halle en total acuerdo, sino porque me recordó cuán frágil y complejo es el oficio de escribir desde el alma. Tus palabras —filosas como bisturí— abren una herida antigua que muchos poetas llevamos: la duda de si lo que escribimos tiene sentido, si nuestras palabras no son más que intentos vanos de abarcar lo inabarcable.
Y sin embargo… ¿acaso no es también humano el desahogo? ¿Acaso no es noble tratar de poner en palabras ese “submundo oculto” del que hablas? Tal vez los poemas no nacen para ser explicaciones, sino presencias. No vienen a convencer, sino a acompañar. Hay poemas que no pretenden “decir” nada, pero aun así se quedan. Como una mano en la oscuridad, como un suspiro que alguien reconoce como suyo.
Yo creo que un poema no necesita autorización para existir. A veces será vacío, sí, pero otras veces será abrigo. A veces será fallido, pero otras… será salvación. Y esa posibilidad —la de conmover, de sostener, de nombrar lo innombrado— vale todos los intentos.
Gracias por compartir tu visión, tan incisiva como honesta. A mí, al menos, me ha hecho reflexionar. Y en eso, también hay poesía.
Con respeto y aprecio,
Lourdes
Un poema nace porque tiene que nacer, porque si no, algo dentro muere un poco. A veces viene como río desbordado, otras como gota que se niega a caer. Y ambas formas son sagradas.
Poetas somos…
Se podría decir, sin mayores pretensiones, que el primer objetivo fue alcanzado y que no es otro que el de provocar el interés crítico del lector. Queda claro que todos tenemos una mirada distinta de lo que leemos, de lo que escuchamos y percibimos y eso es, precisamente, lo bueno; lo mejor es que todo ello lleve a la sociedad a un estado superior de conocimiento y conciencia. En muchas ocasiones me he convencido de que el acto de escribir no es solo una profesión sino un acto de responsabilidad muy fuerte, profunda y en ocasiones hasta peligrosa; también (siempre desde mi punto de vista) el acto de escribir no implica responder con agradecimientos y menos aún pretender obtener prebendas y hasta halagos dado de que ahí, en estos actos, está el primer signo de corrupción y de traición con uno mismo: entiendo que todo esto en ocasiones es desagradable para quienes escriben como simples \"profesionales\" de la escritura. ¿De dónde sale hoy el poder de los poderosos, de sus ideas corruptas, de sus convicciones si no es de la cobardía de los que escriben esperando de éstos premios y privilegios y que a la vez son los sometidos.
Un escritor, poeta, historiador, un artista y cualquier responsable público serio y honesto no tiene, no puede tener jamás, duda de que lo que hace por el bien de la sociedad a la que se debe - y no de la que se debe -, si la tuviera no estaría actuando en conciencia. Sí, el desahogo es humano, e incluso aún más: es necesario para resistir y proseguir en el empeño; pero ese desahogo debe ser reflexivo, combatiente e incluso orientado hacia quienes - en esta sociedad -, nos ahoga y somete y a veces, incluso, el ataque no debería ir tanto a los que nos oprimen sino a los que aceptan cobardemente la represión con la falsa ilusión de, llegado el momento, ser también parte de los que oprimen: ¿ A qué se debe si no el hecho de que tantos llamados y tenidos por \"intelectuales\" han abandonado sus ideas primeras si no es por el afán de ser parte de lo que ansían el poder?. Llegado a este caso siempre hago (me hago) una misma pregunta y desde años: ¿ Cuál es la mayor ambición del esclavo?, no. No es la libertad que el amo le podría dar. La mayor ambición del esclavo es lograr un día tener en sus manos el látigo con el cual su amo lo sometió; el esclavo no quiere la libertad, quiere el poder de esclavizar y si lo logra sería aún más criminal que su amo porque sabe que si pierde ese logro volvería a ser de nuevo azotado e incluso con más odio.
Un poema vacío no da nada salvo satisfacer el falso ego del poeta que no sabe, no puede o no quiere usar la palabra como objeto e incluso como arma de liberación social, de ahí que yo (yo personalmente y bajo mi exclusiva responsabilidad ética y moral) crea que un escritor o un poeta debe ser siempre en principio un rebelde y después lo que quiera ser.
Gracias por respuesta Lourdes, siempre muy duramente crítica, como debe ser y de agradecer. Gracias.
Querido Nkonek:
Gracias por compartir una reflexión tan apasionada y tan profundamente comprometida con la palabra como herramienta de conciencia social. No puedo evitar detenerme en tu convicción: que el poeta o escritor debe ser, ante todo, un rebelde —una afirmación que, si bien puedo entender desde ciertos contextos históricos o personales, no necesariamente contiene toda la verdad del oficio poético.
Creo, humildemente, que hay tantas formas válidas de escribir como hay almas que sienten. Hay poemas que levantan banderas y denuncian injusticias, y hay otros que simplemente tienden una mano en la oscuridad del dolor humano. No todos los versos buscan incendiar al mundo; algunos simplemente buscan calmar una herida invisible.
No considero que la ternura o la contemplación sean actos de cobardía. No creo que escribir sobre el amor, la pérdida, la memoria o la belleza sea traicionar la conciencia. Porque incluso en el susurro más suave puede haber resistencia. La poesía no siempre grita, a veces consuela. Y eso también es un acto de valentía.
Admiro tu claridad y tu compromiso, aunque me reservo el derecho de caminar por un camino distinto, donde la palabra también puede ser hogar, no solo trinchera.
Con respeto y afecto,
—Lourdes
Poetas somos
Los filósofos de la antiguedad, consideraban la poesia como peligrosa, por que podía influir en el pensamiento de los ciudadanos
Platón consideraba que la poesía debería ser controlada.
Aristóteles, pensaba que la poesía es más filosófica, según él buscaba verdades universales profundas.
Sócrates, decía de los poeta que sólo engañaban a la gente y a ellos mismos, porque no hay verdad en sus metaforas.
Son puntos que los grandes expresaban.
La verdad es que la poesía es una forma de lenguaje que lleva, "per se", un significado profundo, que intenta expresar lo inexpresable y explorar sentimientos del alma humana.
Octavio Paz, define la poesía como memoria de los pueblos y parte intima del alma.
La poesía, no puede ser vacia, porque es una forma de encontrar el significado donde otros discursos callan.
Juan Rulfo, en su narrativa de novelas y cuentos utiliza un lenguaje conciso, emotivo y cargado de simbolismo, en la estructura y tono de sus textos.
Walt Whitman, defiende la poesía como una forma de expresión auténtica y cercana a la naturaleza
Sor Juana Inés de la Cruz, defendió la poesía como una forma de expresión femenina y una herramienta para la educación y la justicia social.
Jaime Sabines defendió la poesía, como una forma de expresión auténtica y emocional.
La poesia del gobernante Nezahualcóyotl, es un reflejo de la cosmovisión Náhuatl, pues menciona temas universales, como la vida, la muerte, el amor y la busqueda de la verdad; destacando su humanismo y sabiduria en su obra poética.
Saludos Nkonek
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.