Éramos silencio
antes de que existiera el tiempo.
Éramos un suspiro perdido
en el pecho del infinito.
Del corazón de un sol extinguido
nacieron nuestros huesos,
y en cada mirada que arde
late la memoria de un universo antiguo.
Somos polvo de estrellas,
hijos del fuego y del abismo,
fragmentos de eternidades rotas
aprendiendo a ser humanos.
Llevamos galaxias en la sangre,
constelaciones escondidas en las manos,
y, aun así, creemos que somos pequeños…
cuando en realidad somos infinitos.
Un día volveremos a la nada,
al silencio donde todo comenzó,
pero mientras tanto,
seremos eternidad respirando en carne,
luz temblando bajo la piel,
universo mirándose a sí mismo
a través de nuestros ojos.
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Autor:
Daniii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de agosto de 2025 a las 07:29
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 57
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, Begoña Varona (antes Nelaery), Annabeth Aparicio, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, EmilianoDR

Offline)
Comentarios1
Muy bueno!!!
ahora mismo estamos viviendo la eternidad, dentro de un universo vivo y en expansión.
Lo único, tengo dudas de que la nada exista, me explico:
Sí todo interactúa con algo,
y ninguna estrella,
se sostiene por si sola.
Sí es clara y evidente la interacción universal,
¿Con qué interactúa la nada?
Hay te lo dejo para tu reflexión.
Sigue dándole sin parar a tu pluma,
tejiendo esas costuras del alma.
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