Fin
Deslizar la suave caricia sobre su inmaculada tez,
rozar sus labios purpuras…
cual acaramelada quimera de pasión,
florecer en un huerto de especies multicolor,
brotar como un manantial de deseo…
y recorrer las atarjeas de la excitación.
Volver a surgir en el regazo de un tibio amanecer…
y reaparecer colgado de un haz de luz,
conjugado por un trémulo y vibrante palpitar….
que nos haga estremecer.
Suspirar profundamente…
y quedarse suspendido de la ilusión…
delirando por una nueva oportunidad.
La euforia desbordada,
el entusiasmo escapando del infortunio,
huyendo de la indolencia que tanto daño provocó.
Danzar bajo la lluvia…
y cantar como el lozano gorrión…
que se atrevió a desafiar al inclemente turbión.
Agita el alma escuchar tan sublime melodía…
como expresa su más delirante sentir,
asombrosa sinfonía que place los sentidos…
y cautiva los asustados latidos del corazón.
Bendita la hora que supimos coincidir,
ni un fragmento de segundo antes,
ni un siglo de espera después,
fue cuando tuvo que ser
y satisface al espíritu…
vivir esta celestial casualidad.
Enamorado de la perfección de la exactitud,
de ese encuentro maravilloso con sus ojos,
del nerviosismo incontrolable de sus antojos,
y la ardiente experiencia al rozar su piel.
Todo preciso, con un cálculo supremo …
escrito en los compendios del destino…
con el consentimiento del divino poder.
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Autor:
El Gitano de los Versos (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 28 de agosto de 2025 a las 12:44
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
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