Ánima

Chico

Y tenía que conocerme,

husmear en cada sílaba

de la prudencia.

 

Acariciar el pudor,

bailar en la espera,

una mañana en Florencia,

una Semana Santa sin Papa,

la primavera lluviosa,

los terremotos en Rusia,

alinear los chakras,

un café de Oaxaca,

la retrogradación de Mercurio

y once granizos

para que los luceros de tu rostro

sanaran mi ánima.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.