Corazón mío, tan desgastado,
te escucho en la noche, tan apagado.
Buscas abrigo donde no hay nada,
sigues latiendo… pero sin alma.
Intento darte lo que has perdido,
pero ni el viento calma el sonido
de ese lamento que va creciendo,
como un suspiro que va muriendo.
Y aun así, sigues ahí,
aunque la vida pese sobre ti.
Aunque no haya luz, ni porvenir,
late, corazón, no te dejes ir.
No sé por qué, ni para quién,
pero te juro: no te dejaré caer.
Corazón mío, en mil pedazos,
cargas promesas, viejos abrazos.
Nadie te riega, nadie te nombra,
y aún así sueñas bajo la sombra.
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Autor:
Daira Rodríguez (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 11 de julio de 2025 a las 12:34
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 24
- Usuarios favoritos de este poema: ANGHELUZ., El Hombre de la Rosa, Roberto D. Yoro, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, Josué Jaldin, Luzcero MA., alicia perez hernandez
Comentarios3
Corazón mío, en mil pedazos,
cargas promesas, viejos abrazos.
Nadie te riega, nadie te nombra,
y aún así sueñas bajo la sombra."
Cuánta nostalgia en tus versos bella poeta
un bello corazón como el tuyo pronto estará lleno
de amor y caricias.
Bonitos versos pero llenos de dolor
Con mucho cariño
JAVIER
Corazón que en cada latido
sigue haciendo eco
y en la oscuridad luz
Un suspiro al alma
en cada instante
y un sueño
que se ha de cumplir
a su tiempo.
ANGHELUZ
Precioso poema has escrito estimado poeta
Saludos de Críspulo desde Torrelavega
El Hombre de la Rosa
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