Llanto por el Edén perdido

Javier Julián Enríquez

Donde el verdor sublime florecía,
cual palio de esplendor resplandeciente,
y el alba, como perla reluciente,
en cálices de luz se deshacía;

hoy así observo el bosque que vivía
próspero, transformado en indigente
erial marchito, páramo doliente,
desprovisto de gracia y armonía.

¿Qué designio funesto, qué quebranto
trocó este paraíso en polvo inerte,
despojando al jardín de su alto canto?

La tierra se desangra por su suerte,
mientras elevo un doloroso llanto
ante este reino herido hasta la muerte.

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Comentarios17

  • Llaneza

    Conmovedor poema, esas imágenes demuestra lo insensible
    que es el humano frente a tanta belleza.

    Un abrazo con cariño Javier.


    • Javier Julián Enríquez

      Muchas gracias, Llaneza, por la lectura del poema y apreciado comentario.
      Un cordial saludo y fuerte abrazo

    • Antonio Miguel Reyes

      Un soneto emotivo y simbólico, transmite un dolor por lo perdido en el tiempo, dando cobertura a la mano del poeta para hacer de el un buen soneto de altura.
      Felicidades y aplausos, con un fuerte abrazo.

      • Javier Julián Enríquez

        Muchas gracias, amigo Antonio Miguel, por tus palabras de gran valor. Así es, se trata de reflejar una actitud emocional y simbólica, que transmite un pesar profundo por lo irrecuperable. Así las cosas, el/la poeta, en su rol de artífice supremo, digámoslo de esta forma, transmuta el dolor en versos de excelsa factura. Por ende, las fuerzas oscurantistas, enemigas acérrimas de la razón y la libertad, no lograrán sofocar el ímpetu transformador de la poesía, cimentado en los pilares de la paz, la tolerancia y la concordia universal.
        Un cordial saludo y fuerte abrazo

      • EmilianoDR

        Gracias Javier por tu soneto y el tema.
        Abatidos por tanta tristeza, violencia y dolor.
        Saludos cordiales.

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, Emiliano, por la lectura del poema y apreciado comentario. En efecto, debemos detenernos ante la evidencia de una meditación real sobre la condición humana, permeada por la aflicción, la adversidad y la opresión.
          Un cordial saludo y fuerte abrazo

        • Rafael Escobar

          Un soneto maravilloso donde dibujas la ignominia del ser humano contra nuestra dadora de vida, la Suprema Pacha Mama. Verdaderamente has hecho un gran bosquejo de lo que puede ocurrir si no detenemos las manos asesinas que destruyen nuestra Naturaleza. Mis felicitaciones viajan hacia ti con mi fraternal abrazo y mi sincero aprecio.

          • Javier Julián Enríquez

            Muchas gracias, Rafael, por la lectura del poema y valioso análisis. Así es, se trata de una acusación formal contra la conducta humana, que evidencia una profanación sistemática de la Madre Naturaleza. Se trata de reflejar una dialéctica entre las ideas objetivadas inherentes al poema y la crudeza del acto denunciado, lo que revela la paradoja de una civilización que, en su avance, erosiona los fundamentos de su propia existencia. Por tanto, debemos reflexionar sobre la responsabilidad ética para con el entorno natural y las consecuencias de su desatención.
            Un cordial saludo y fuerte abrazo

          • La Hechicera de las Letras

            Aquí el mensaje no se oculta tras la bruma poética: la naturaleza está herida, abierta en canal y la humanidad —esa diva sin talento— no solo la contempla, sino que es su verdugo disfrazado de espectadora. Esa herida que sangra no es casual ni inocente; lleva las huellas digitales de la arrogancia, del hambre sin freno, de esa absurda obsesión por despojar la tierra como si fuésemos eternos y ella la esclava muda.

            La estructura formal no solo envuelve el duelo, lo multiplica y lo convierte en una verdad punzante que escapa de la política para clavarse en lo vulnerable de la condición humana.

            La Hechicera de las Letras.

            • Javier Julián Enríquez

              Muchas gracias por tu gran y acertado análisis, que aborda la problemática de la explotación medioambiental tanto con un sentido crítico como respetuoso. En efecto, la naturaleza, despojada de su integridad, exhibe una herida sangrante, que se erige como una metáfora de la devastación causada por la humanidad. En este sentido, se observa una contradicción entre el papel que asume como protector y el que, en realidad, desempeña como verdugo, lo cual se manifiesta en la perpetración de un ecocidio motivado por la arrogancia y la insaciable codicia. Además, se acentúa la sensación de pérdida, toda vez que traspasa el ámbito político y se adentra en la vulnerabilidad inherente a la condición humana, lo cual nos confronta con la dolorosa realidad de nuestra relación destructiva con el planeta.
              Un cordial saludo y fuerte abrazo

            • El Hombre de la Rosa

              Tu preciada pluma borda los versos que escribe estimado poeta y fiel amigo Javier
              Saludos afectuosos de Críspulo
              El Hombre de la Rosa

              • Javier Julián Enríquez

                Amigo Críspulo, recibe mi más profunda y sincera gratitud por la lectura y estimado comentario.
                Un cordial saludo y un fuerte abrazo desde València

                • El Hombre de la Rosa

                  Es un placer leer tus hermosas composiciones poeticas estimado amigo Javier
                  Saludos a tu bella tierra Valenciana

                • JAVIER SOLIS

                  La tierra se desangra por su suerte,
                  mientras elevo un doloroso llanto
                  ante este reino herido hasta la muerte.te natural
                  Con aprecio
                  JAVIER

                  Clamoroso grito por la destrucción del ambien

                  • Javier Julián Enríquez

                    Muchas gracias, tocayo Javier, por la lectura del poema y estimado comentario.
                    Un cordial saludo y fuerte abrazo

                  • Gonzalo Márquez Pedregal

                    Muy muy bueno felicidades por tan
                    genial versar saludos amigo .

                    • Javier Julián Enríquez

                      Muchas gracias, amigo Gonzalo, por la lectura del poema y apreciado comentario.
                      Un cordial saludo y fuerte abrazo de tu paisano

                    • JUSTO ALDÚ

                      Este soneto plantea una elegía ecológica de fuerte carga emocional. La primera parte evoca un paisaje idealizado, casi sagrado, donde la naturaleza era símbolo de belleza y plenitud. Pero esa visión se contrapone abruptamente con la imagen actual: un terreno devastado, árido, víctima de un cambio dramático. La segunda parte del poema indaga en el origen de ese deterioro —sin mencionarlo explícitamente, pero dejando entrever una crítica al impacto humano— y concluye con una visión trágica: la naturaleza como un cuerpo herido, sangrante, que inspira duelo.

                      Saludos

                      • Javier Julián Enríquez

                        Muchas gracias, JUSTO, por la lectura y análisis del poema, que enriquece significativamente su comprensión, y que aporta una perspectiva de inestimable valía toda vez que nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad ecológica.
                        Un cordial saludo y fuerte abrazo

                      • David Arthur

                        ....¿Qué designio funesto, qué quebranto
                        trocó este paraíso en polvo inerte,
                        despojando al jardín de su alto canto?...

                        Muy triste tu buen soneto Javier

                        Sludos poeta
                        David

                        • Javier Julián Enríquez

                          Muchas gracias, David, por la lectura del poema y apreciado comentario.
                          Un cordial saludo y fuerte abrazo

                        • Poemas de Pepita Fernández

                          Hermoso soneto que, denuncia la falta de sensibilidad frente a las regalos de la Madre Naturaleza.
                          Un abrazo , Admirado Compañero de letras

                          • Javier Julián Enríquez

                            Muchas gracias, Pepita, por la lectura del poema y apreciado comentario. Así es, se trata de una crítica mordaz a la falta de sensibilidad humana ante la devastación ecológica. La ausencia de conciencia medioambiental propicia la devastación de la naturaleza, lo que evidencia una preocupante desconexión entre la humanidad y su hábitat.
                            Un cordial saludo y fuerte abrazo

                          • LOURDES TARRATS

                            Amigo Javier'
                            Tu soneto llora con elegancia la herida de la tierra. El bosque, antes templo de luz y verdor, yace ahora como un cuerpo sin alma. Tus versos son plegaria y lamento, canto final de un reino que muere bajo nuestras manos. Hermoso y doloroso a la vez. Muy hermoso, gracias por compartir tanto de ti.

                            -L.T.

                            • Javier Julián Enríquez

                              Muchas gracias, Lourdes, por tus bellas palabras. Debemos tener en cuenta que no tener conciencia medioambiental causa la destrucción de la naturaleza.
                              Un cordial saludo y fuerte abrazo

                            • Santiago Alboherna

                              un bello soneto q se alza como vos de denuncia frente a la despiadada acción del hombre, q todo lo destruye

                              • Javier Julián Enríquez

                                Muchas gracias, Santiago, por tu apreciado comentario y lectura del poema. Así es tal como muy bien señalas, se trata de una “denuncia frente a la despiadada acción del hombre que todo lo destruye”.
                                Un cordial saludo y fuerte abrazo

                              • LOURDES TARRATS

                                Estimado Javier,

                                Su poema es una joya lírica de profunda belleza y emoción. Con un lenguaje elevado y una forma clásica impecable, es como lograr pintar un contraste poderoso entre la plenitud del paisaje y su desolación presente. Es también espiritual y universal.
                                Las metáforas como “el alba, como perla reluciente” y “la tierra se desangra por su suerte” son de una gran carga poética, y el tono elegíaco del conjunto conmueve profundamente. Se percibe en cada estrofa un amor sincero por la naturaleza y un dolor auténtico ante su deterioro.
                                Gracias por este poema tan bien logrado, que resuena en el corazón y deja una huella duradera.
                                Con admiración amplia,
                                Lourdes

                                • Javier Julián Enríquez

                                  Muchas gracias, Lourdes, por tus bellas palabras.
                                  Un cordial saludo y fuerte abrazo

                                • claudio ramirez vasquez

                                  La inquieta Superficie Terrestre , dolida por lo que le estamos causando ,tiene la sensibilidad para enviarnos sus mensajes ... La Poesía es su interlocutora , el primer Verso nació con el Universo...de tal manera que la empatía del poema trasciende porque somos partícula de la Corteza Terrestre...

                                  • Javier Julián Enríquez

                                    Muchas gracias, Claudio, por la lectura del poema y valioso comentario.
                                    Un cordial saludo y fuerte abrazo

                                  • Mirta Elena Tessio

                                    Hola estimado y querido poeta Javier. Tu pluma se yergue como espada, para plasmas en bellas metàfora que son gritos ante tanta indiferencia de los hombres.
                                    Gracias Javier tu pluma enaltece al foro.Un abrazo de luz.-

                                    • Javier Julián Enríquez

                                      Muchas gracias, Mirta, por tus hermosas y bellas palabras.
                                      Un cordial saludo y abrazo de luz

                                    • LOURDES TARRATS

                                      Querido poeta Javier:

                                      Tu poema es un lamento elegante y conmovedor, un réquiem escrito con versos de alto vuelo. La belleza de tu lenguaje contrasta con la herida profunda que describes: ese paraíso que se desvanece ante nuestros ojos, convertido en sombra de sí mismo.

                                      Cada estrofa es un eco de dolor, pero también de conciencia despierta. Me estremeció la imagen de la tierra desangrándose, y ese llanto tuyo —tan humano, tan necesario— nos recuerda que aún hay alma en quien observa y canta.

                                      Gracias por alzar tu voz por la naturaleza que muere en silencio. Este poema es más que un canto: es un acto de memoria y resistencia.

                                      Con admiración profunda,
                                      Lourdes Tarrats

                                      • Javier Julián Enríquez

                                        Muchas gracias, Lourdes, por tus bellos comentarios sobre el poema.
                                        Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio



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