DESTELLO EN TURBO

Óscar Martínez

En Turbo la encontré, radiante al pasar,  

su piel de bronce, un sol en mi sendero,  

sus ojos dos estrellas en el vasto mar,  

su risa un dulce canto puro y sincero.  

 

Su andar tenía el ritmo de un viejo son,  

cadencia que embriagaba mis sentidos,  

y en su mirar ardía la más dulce razón,  

dejando mi latir por ella consumido.  

 

¿Un sueño o un milagro? Nunca lo sabré,  

mas sé que su fulgor aún me persigue,  

desde aquel primer instante en que la miré,  

mi alma solo en su encanto se erige.

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