AVISO DE AUSENCIA DE Marius Fig...a von Blu...l
Adiós, ya nos leemos...
Adiós, ya nos leemos...
En las cortes el rey
era entretenido, servido, cuidado,
entre otros,
por enanos, eunucos, saltimbanquis;
uno de ellos,
era una persona pequeña,
sin defectos físicos,
de bigotes, varonil, bien vestido;
amaba disimuladamente
con locura al monarca,
sus principales ocupaciones eran
pensar y sentir como el soberano;
experto en envenenamiento,
homosexual sádico,
eliminaba a quienes conspiraban,
observaba, chismoseaba, se enteraba;
no levantaba sospechas.
Mató a enemigos,
por celos, envidia, traición;
su majestad,
que conocía el corazón humano,
un día de celebración,
se acercó al grupo que hacía piruetas,
desenvainó la espada
y de un solo sablazo
le cortó la cabeza al maldito,
la fiesta se prendió.
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Autor:
Carlos Eduardo Antoine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de mayo de 2025 a las 09:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: EmilianoDR, Romey, Hugo Emilio Ocanto

Offline)
Comentarios1
¡Viva la República!, ahora y siempre.
El rey tiene plebeyos, lacayos, cortesanas, bufones, aduladores, y demás etcs.
La República tiene ciudadanos,
Saludos, maestro poeta.
🍺🍺🍺
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