gatoconbotas_58

El heredero (cuento - primera entrega)

El frío se ha instalado en mis huesos y sobre mi cabeza siento el murmullo del viento soplando el  nylon sobre el techo desvencijado, fue aquella tormenta, aquel granizo fatal para las viejas chapas y ahora nunca más a tiempo Santa Rosa de Lima me visita, llega a mis oídos, me perfora, aún me duelen los músculos y queda tanto por hacer.

Julio del 73, me asomo por la vieja puerta de la cocina, está lloviendo pero me doy cuenta que no es una lluvia más, está cayendo hielo, pequeños trozos, como viruta helada, salgo a la escalera y subo los cuatro escalones que me separan de la terracita, el hielo se ha ido acumulando, sigo por la escalera de hierro, despacio, la bota de yeso se resbala y se me quiebra a la altura de la canilla, en la terraza grande el hielo se hace nieve: ¡está nevando!...

Ya no es fácil encontrar las calles adoquinadas, aquellas eran un tesoro de la época de vaya a saber cuando, la plaza de las Américas y el ombú gigante en la esquina perfecto para hacer una casa en sus ramas más gruesas, en el hall de casa quedó un partido por terminar, mi Independiente de Avellaneda está a punto de coronarse campeón del torneo metropolitano de la SAB, el fútbol de botones llevado al máximo esplendor, solo puedo dejar un partido por la mitad para ir a fumar a la vieja canchita detrás de Minetti, hacia allá marchamos, cruzamos las vías, bordeamos el viejo galpón amarillo devenido en depósito de azúcar y harina, el ombú algo más pequeño que el de “las américas”, damos la vuelta y nos metemos en el pequeño montecito de cañas y cafetos salvajes, enciendo un clifton y se lo paso a Fernando, enciendo otro y nos sentamos a mirar los trenes, poco falta para que pase El Rosarino, destino “retiro”, Fernando no sabe que allá morirá su hermano y yo tampoco se que “el negro” morirá muy joven aquí en Rosario, los recuerdo a ambos, Rubén de trajecito gris y al Dany con su tradicional gesto de tenerla clara.

La hermana del mono, ¿como no la trajimos aquí?, aprieto lo que queda del clifton contra la tierra, no vaya a ser que incendiemos un silo, recorremos un poco el monte y bajo unos yuyos encuentro unas tablas, nosotros sabíamos barrer los vagones de carga y recoger el maíz para las palomas y gallinas, como a veces juntábamos demasiado decidimos un día hacer un pozo en la tierra y guardarlos allí para ir a buscarlo más tarde o al otro día, pero estas tablas eran otra cosa, estaban demasiado bien puestas y bien ocultas, enseguida sacamos algunas y quedaron expuestos muchos paquetes de fideos, latas de conserva y entre la comida unas pequeñas latitas, “detonadores”, como un yoyo con dos solapitas metálicas, supongo que se ponen en la vía, en las curvas o para los días de niebla para avisarle al maquinista que “algo pasa”, (otros les encontrarán un destino más siniestro). Y realmente algo pasa, existen dos mundos: el de adentro y el de afuera, mi vida trascurre entre partido y partido mientras afuera se matan los azules y colorados (todavía)…

El viejo fleetmaster parecía habernos reunidos a todos, era tan largo el cascarudo que cabía como telón de fondo, los copos de nieve lo adornaban como si fuera navidad en nueva York del 47, la Titi, la Ali, el Dany, Paco, el Pepe, el Rauli, el Istí, el Leonardo, yo con mi yeso quebrado…Me pregunto: _¿sabrán lo que está pasando en el país?

El flaco Marquez vive en Brasil, se fue hace mucho tiempo, me dice Fernando que le mataron un hijo, hace años que no lo veo…

El flaco vivía a media cuadra del bar “La estrella”, sobre Urquiza en un pasillo, el viejo que le alquilaba a la madre vivía delante y ellos en el departamento que le seguía, la música estaba fuerte como todos los días, el viejo ya le había advertido demasiadas veces que bajara la música, esa tarde salía el flaco con un amigo y el viejo estaba parado en la puerta, ya lo había medido, le dijo de la música y el flaco lo mandó al carajo, el viejo maldiciendo entre dientes sacó una cuchilla que ya tenía empuñada y escondida a su espalda y lo ensartó en medio del estómago, el flaco se tapó la herida con la mano y corrió hasta una mesita del bar donde se dejó caer, lo llevaron algunos amigos y parroquianos hasta el hospital Centenario (a unas cuadras nomás) donde lo operaron, lo cosieron y zafó de milagro. Hizo bien en irse a vivir a Brasil, en aquella época éramos todos un poco izquierdistas, mucho ERP, mucho Montoneros, cualquier perejil se la daba de cojudo sin saber bien cual era el objetivo que éstos perseguían, 3 años atrás la agrupación Montoneros había secuestrado y asesinado al Gral. Aramburu logrando dos cosas: primero darse a conocer como agrupación revolucionaria y segundo terminar de desgastar el gobierno de facto del Gral. Onganía.

Septiembre del 73: Instituto Politécnico, todo el alumnado está en la calle, han matado a Salvador Allende, la consigna es “Yankee go home” y “Viva Chile carajo”, no habrá clases y de boca en boca corre el rumor que la CIA está detrás de todo esto, yo pienso _¿cuanto falta para que nos toque a nosotros?.

Vamos todos al salón de actos, la UES o vaya a saber quien organizó un acto con olor a mitín a las apuradas, el murmullo es ensordecedor y los aviocintos de papel vuelan por todo el auditorio, sobre el escenario intentan explicar lo que luego ocurrirá con una visión extraordinariamente futurista y real: EEUU terminará sometiendo a toda Latinoamérica, sus lacayos, los presidentes de facto, comenzarán una nueva cadena de endeudamiento que durará más de 25 años, muchos de estos chicos jóvenes e idealistas perderán seguramente la vida a manos de algún bruto vestido de verde en una de las tantas noches de los lápices y los siguientes, los del 62 en Malvinas, sobre el escenario se pelean por “disertar” empiezan los golpes de puño, se notan los bultos de los cuerpos en pugna en el telón bordó, un cortinado hermoso de pana, el cabezón toma un taburete y empieza a golpear a diestra y siniestra a aquellos bultos humanos, no le importa si son de uno u otro bando, esto es una postal de lo que seguirá en el país.

1978, año del mundial de fútbol, el suboficial mayor retirado me informa que tengo que salir con un civil a hacer un “trabajo encomendado”, me reúno en la oficina que está por la entrada de calle Moreno, un joven algo gordito vestido de civil y con una pistola 1125 en la cintura me dice que tenemos que ir a Funes a reparar un chalet que había sido casino de oficiales, subimos a la citroneta color anaranjada del gordito y vamos a casa a buscar algunas herramientas, en el camino me dice que el chalet estaba alquilado y había que devolverlo y los soldados que hacían guardia allí lo habían deteriorado bastante, con nosotros también va un plomero, un personal civil que trabajaba en el comando del segundo cuerpo de ejército, llegamos a Funes, el parque es extraordinario y el chalet no lo es menos, entramos a un buen salón totalmente vacío excepto por dos cosas, una linda araña que cuelga del techo y un piano debajo de la misma (esa imagen me hará recordar tiempo después la película “el imperio del sol”), seguimos recorriendo, vamos al baño y el plomero empieza a reparar un calefón y algunos caños que pierden agua, yo me dedico a revisar la instalación eléctrica, faltan dos fases, el motor de la bomba de la pileta de natación está quemado, sigo reparando algunas cosas simples como un corto en la araña como para dar tensión, el trabajo demandará semanas, se lo informo al gordito, vamos a la casa de los caseros que está en el fondo, son dos habitaciones, no hay puerta y las dos ventanas están tapialadas con maderas, pareciera abandonada o destruida pero no desde hace mucho tiempo, no hay siquiera puerta entre las dos habitaciones, no hay cajas de luz ni cañerías ni cables, todo había sido arrancado, _Ufff esto está destruído, ¿qué es esto?, digo en mi pensamiento, miro las paredes y el techo y leo palabras escritas con el humo de alguna vela o con un carboncito o con un lápiz, hay cuatro palitos cruzados con un quinto (como la anotación en el truco), muchos grupos de palitos, hay nombres, poesías para hijos y esposas, hay olor a cárcel clandestina, me doy vuelta y le digo al gordito _yo soy soldado y mañana vuelvo a la vida civil, vos no se…”Bueno vamos” me dice y nunca más volvimos.

 

***continuará***

 

 

 

Comentarios3

  • Insomnioptera

    y a mí la película me hará recordar después no sólo aquella imagen de la araña y el piano sino todo este cuento... debo decirte que... dado a tu habilidad descriptiva... no lo encontré como un cuento sino llegando hasta el final, tenía la sensación de que estaba comenzando una novela socio-política de aquellos años... que por algún motivo sabía que estaba escrita por ti... y te situé precisamente ahí, habládome de gente que ni conozco, de sitios que no puedo más que imaginar, y de sucesos que por agriamente reales me parecen materia de la literatura fantástica... fantásticamente realista por supuesto :) jaja... sí me entendí... creo u_u y de conceptos que me son completamente ajenos y a la vez pude percibir tan... vivamente compartidos... mmm. cuantas bolas me hago.

    te decía, tengo la sensación de que es el primer... o no sé si el primero, pero sí un capítulo o fragmento de una novela, no sé si corta o larga pero muy prometedora... se avecina la tensión, me lo puedo imaginar.

    En fin.

    sólo eso, quería decirte eso. Lo subiste muy tarde y no sé si lo hiciste a próposito, por lo que no ha de haber estado más de veinte minutos en el "menu de poesía diaria"... ahhh : ).

    Sin contar eso... Fue extraordirio, tanto por el valor intrinsico de este relato... independientemente de que sea.. cración TUYa, como también ha sido... por decir menos, interesante... explorarte esta fase... narrativa que no te conocía. Gracias por eso. Espero la continuación.

    Un Beso para ti.

    • gatoconbotas_58

      En realidad será una novela por lo extensa, la segunda parte la tengo incrustada en el cerebro solo me falta sentarme tranquilo a darle a cada parte su temporal posición, la idea es que una imagen traiga a la otra sin tener mucho en cuenta si pasó antes o después porque todo está visto desde el hoy, luego de casi 30 años, los personajes son reales, hay hechos reales y puntuales pero también habrá ficción, tengo el final también tatuado en mi mente...en fin espero este finde ponerme de una vez por todas a escribir. como siempre agradezco tu presencia y tus palabras y si deseas leer algo mío aquí mismo hay dos cuentos lindos para recomendar (esta parte me gusta tanto como la de escribir...la de venderme, jeje), como te decía uno se llama "aviso clasificado" y el otro "maldición gitana". Un beso grande y lindo para tí y nuevamente gracias tan grande como el beso.

      • gatoconbotas_58

        he comenzado un nuevo cuento y me di cuenta que cada cuento que escribo empieza sin ton ni son, es solo una historia a la que voy agregando pequeñas otras historias y pienso que cada escritor debe hacer lo mismo, una idea y a perseguirla....iuujjjjuuuuu, el tema es que parece que yo nunca la alcanzo jeje, acabo de agregarle la parte amputada a "albur", me pregunto ¿por qué seré tan cambiante? tal vez no haya encontrado esa calma tan necesaria...y ahí recordé un comentario tuyo, luego un verso tuyo que dice:
        Hay bosques,
        hay agua.
        Y también hay incendios forestales,
        centros de reciclaje y hospitales
        y antros de vicio y noches de
        recámara
        y unidades psiquiátricas y gente
        y una caja de fósforos junto a una vela roja
        con olor a deseo...

        qué linda y hasta trágica estrofa....

        Dulce te dejo un beso y que tu vida sea buena.

      • Edmée Cobo Giancáspero

        HOLA AMIGO

        HE LEÍDO ATENTAMENTE TU ESCRITO Y QUE BIEN ESCRIBES, TU NOVELA SERA UN EXITO.
        EL AÑO 73 ME DA ESCALOFRÍO, TANTA MUERTE EN CHILE, TANTO DOLOR.

        SALUDOS DESDE SANTIAGO DE CHILE

      • Aly Michó

        Me creerás que tres veces he tratado de leer tranquila este tu primer escrito e incluso he empezado comentarios que finalmente he dejado de lado por diferentes circunstancias. Pero bueno, esta es una historial real de vida, lo noto por las infinitas conversaciones que hemos tenido, dura y real.
        Mientras la leía viví escenas como cuando cuentas que salieron del Politécnico a gritar "han Matado a Salvador Allende", recuerdo aquel día como hoy. Yo tenía 13 años, mis padres, mis hermanas y yo misma, militantes comunistas, fue terrible la desazón... Cuando ya eras saldado, te mandan a arreglar un casino de oficiales abandonado, que finalmente presientes no era tal, vas en una "citroneta", es el primer vehiculo que fue mío una "citroneta", me trajiste tantos recuerdos y tantas penas. Con que realidad hablas de la violencia urbana, por la música fuerte “al flaco” casi lo matan, como demuestras el frío, el almacenamiento que había en los carros de tren…
        Cuantos partieron a las Malvinas, cuantos no volvieron, solo carne de cañón..., a razón de que??? y Pinochet, dándole el favor a Inglaterra..., tirano de mierda!!!
        Perdona el desorden de mi relato, pero me retrotraje y no quiero ir analizando punto por punto, quiero que sientas mi forma de sentir tu escrito..., deseo sacarme la rabia que había olvidado en el tiempo...
        Te beso
        Aly



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