oscar campos

Eclipse de mar

Poema  I

 

Sentados en la mesa y en la mesa unos platos

Comida pálida  de donde… no lo sé...prestada

La mirada tiene cien años de vida dura y profunda

Y  las manos un siglo de grietas de sal  y tempestad

el alma cuenta todos los días, en silencio como dormida

 un dolor se descuelga, un gesto de lágrima lo recibe,

Casi siempre lo mismo, un invierno, unas horas largas,

las provisiones guardadas, la habitación en penumbras,

 reparto tripas de pescado a los pájaros de la caleta

 canto de pájaros alegres, amarran emociones  lejanas,

Mi ciudad tiene la libertad, mi ciudad es olas, arena.

Desde niño, te observo,  mar fértil

Desde joven, te observo,  mar  desierto.

Desde anciano, te observo, mar deshabitado.

Un día después, dejo de observarte, mar  sin vida.

nada que decir, desolación abierta, el hambre no habla,

El hambre grita, o es  silencio duro…todo es rebeldía,

Una  gaviota emigra, una gaviota débil muere,

Un pájaro desconocido libre cruza por mi niñez

Y se esconde entre rocas y cementerios de invierno

 mesa vacía, los días se vuelven preguntas, los días se van,

Días de invierno, días perdidos y sin memoria…busco,

Una vela sueña, en la esquina de la habitación, una llama se va,

Los bolsillos vacios, el hombre  y el tiempo  son uno y dos,

 sin cambios, en  las hojas del clima, se escribe una esperanza,

Los asientos  tienen  la soledad de los años, un pájaro invita,

Y digo no, un pájaro me invita, y digo adiós, un pájaro se va,

estaré aquí, esperando la ausencia del viento norte, viento sur.

Las olas invitan a salir, y busco respuestas, las manos vacías,

El riesgo indolente, y todo parece tener  olor a sal y muerte.

Aspiro entre algas, caracolas silenciosas, arena negra y dura.

En la mesa añeja esta el plato  vacio de un invierno largo.

 pan de un día, agua clara de un niño, el pescador cierra sus manos

las algas han perdido el mar, el pescador busca el pan perdido,…

mi garganta ahogada por palabras, mi alma intranquila y violenta,

 la ecuación, padre pescador, abuelo pescador, horizonte y mar

recuerdo los días de invierno, quizás no son los días, quizás  la pesca

mínima, o quizás el mar, pescador, redes, ya nada es lo mismo,

En la mes vacía hay un pan,  un temporal despierta el horizonte,

La llama de una vela se recoge, un hombre se resigna y sonríe,

Cuánto dura un invierno, pescador? Un pájaro de mar emigra….

Buscara donde cobijarse, como mis manos, buscan  montes  de mujer,

Mar  te dejo ni las pasiones me retienen,…ambos estamos en paz,         

Mar no entregas alimentos, has perdido, como el hombre sus hijos

Ya anciano, la soledad  lo amarra, el dolor gira como  golondrinas

el temporal, viento y sal, abrió  surcos de piel…mirada dura y clara,

una vela se apaga, la ciudad duerme, camina un pescador sin regreso.  

 

 

 

Comentarios3

  • nellycastell

    Excelente poema que te hace ver una realidad del presente, manifiesto de la necesidad existencial de la lucha del hombre en la vida y la necesidad de los alimentos, el hambre como primicia, muy buen tema y buen desarrollo del mismo, que me hizo viajar por ese mar desolado y no veia nada, todo era soledad y astío..muy bello amigo.

  • Liliana

    Buen gusto al emplear tus palabras...abrazos!!!

  • suroler

    EXCELENTE!!!! el mar es la expresión de tu alma...

    Mar te dejo ni las pasiones me retienen,…ambos estamos en paz,

    Te felicito y gracias por compartirlo
    un abrazo
    ALAS



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