Rafael Merida Cruz-Lascano

PARAGUAS


PARAGUAS...
Soneto Clásico
,
.
Se levanta el pañuelo del adiós
con prendido alfiler entre su seda
con un hilván gastado que se hospeda
en el bies desbordado de tu voz
.
Y doliente eco afirma en altavoz
síntomas de un orvallo que ya rueda
mojando el corazón que se nos queda
sin el cálido abrigo de los dos
.
Acaso necesites un paraguas
tengo una, hecha con fibras de las taguas
porque cuando el olvido viene fuerte
.
nos hace tiritar, huesos del alma
Piénsalo, antes de alzar sedas. ¡Con calma!
¡Que mi adiós trae aniegos de tu muerte!
.
.
Beatriz Vicentelo
Perú
Bies: Cinta de tela cortada al sesgo respecto a la dirección de los hilos
Orvallo: Lluvia liviana, casi imperceptible, pero que empapa
Tagua : Palmera de tallo muy corto y corona muy frondosa , que produce una semilla cuyo endospermo es muy duro , es el marfil vegetal.
Hecatombe
.
.
Un despido me hizo mirarte. En Dios.
Mi amada se fue al cielo, entre su seda
se le dio nuevo hogar, allí se hospeda,
canta feliz., aun extraño su adiós.
.
Mi humano dolor, levanta la voz
mi oración, llanto, mi grito se enreda,
siento mi corazón, vacío queda
por ausencia del calor de los dos.
.
Triste corazón no perdió la calma
esperando para cuando despierte
ver que, físico y espirito, empalma.
.
Requiero un paraguas, nos llueve fuerte
florea el loto, resucita el alma,
Herencia divina deja tu muerte.
.
.
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.