el brujo de letziaga

-- Mi cuerpo a palos --

Mi cuerpo a palos,
sudoroso y cansado, pegajoso,
lleno de amuletos,
y mis zapatos sudando terremotos...

Pero estoy entero,
aunque tengo el instinto lleno de callos,
y agrietadas mis manos,
a las que arrendo a diario, a bajo precio...

Es el charco del tiempo,
quien me lava, cada herida y cada gesto,
y me refresca el cuerpo,
notando así, el débil palo de cada hueso...

¡Ay, Padre mío!
Qué duro es conseguir el fruto diario,
dímelo Tú ,desde lo más alto,
cuando llego a casa oliendo a barato...

Comentarios1

  • Gustavo Echegaray

    Genial. Lindos versos que transitan la realidad de quienes se ganan con sumo esfuerzo la vida.
    Saludos poeta.



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