LORENZO ARATU

Cuando suceda...

Cuando me mires,

intenta tú ignorarme 

y no acercarte,

porque al conocerme...

Podrías amarme.

 

Cuando lo intentes,

prometo yo entregarme 

completamente,

así podrás amarme,

intensamente.

 

Cuando me abraces

ya no querrás soltarme,

cuando me beses

desearás que ese instante

nunca se acabe.

 

Y cuando pase

el tiempo, tal vez cambies,

Y acaso pienses

que nada es para siempre, 

y distanciarte.

 

Si cuando el roce

de mis dedos te toque 

alguna noche,

y en ti nada provoque...

Has de alejarte.

 

Si te entregaste,

nada que reprocharte.

Si ya no puedes 

mirarme como antes...

Podrás marcharte.

 

Y solamente 

yo quisiera pedirte,

si me permites...

Que pudiera besarte 

al despedirte.

 

Cuando te observe

en silencio alejarte,

tú, no me mires,

podría arrepentirme 

y suplicarte.

 

Seguro duele 

sentir que algo se rompe 

cuando me dejes.

Evitaré buscarte.

Tú, no lo intentes.

 

Tampoco evoques

mi recuerdo en las noches,

y cuando sueñes

no pronuncies mi nombre.

Aunque me extrañes.

 

Cuando me olvides,

también… Inevitable,

he de olvidarte.

Aunque indudablemente...

Más lentamente.



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