Edel Vicente González Pérez

¡Aún tengo a mi madre!

 

Aquí tengo a mi madre todavía,

cuando siento que la quiero con tanto

amor, que no todo mortal tendría

mi buena ventura bajo su manto.

 

De niño a mis delirios puso freno

la divina santa que era, mi diosa;

bregó años para cargarme en su seno

con pasión me alumbró y fue muy dichosa.

 

Cuidó de noche y trabajó de día,

se suceden las horas de su ardor

en dedicar a mí todo su anhelo,

 

Y al verla tan enferma, en mi dolor

milagros al cielo arrebataría

cuando todo está perdido en el suelo.

 

21 de agosto de 2014



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