Yamel Murillo

La desavenencia duerme a la izquierda



Me voy olvidando de la luz de su boca, aun y abracemos el mismo paralelo.


Miro los planetas buscando sus ojos mientras para no perderme voy asida de sus dedos.
Está en la habitación. Su presencia asciende hasta el helio de la lámpara justo cuando su cuerpo permanece nitrógeno sobre la cama.
Su espalda roza la única certeza de sí en mi recuerdo inmediato.


No se llora ante las paredes...
Toca beber sin sed y rasgar las vestiduras.

 

 

 

Yamel Murillo

Anatema©

Comentarios2

  • 2punto0

    Oh es un poema muy hermoso
    un agrado leerte

    Saludos

    • Yamel Murillo

      Muchas gracias compañero. Un placer sentirte por aquí.

    • YA SABES QUIEN

      Se desencadena de la culpa y la tristeza

      Muy bueno

      • Yamel Murillo

        Tal cual amigo mío. Un saludo fraterno y mi agradecimiento a tu lectura.



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.