Alejandro José Diaz Valero

Trepando árboles

 

 

Cuando un fruto madura es porque está llegando el final de su tiempo; cuando una persona madura, está comenzando lo mejor de su tiempo.(Alejandro Díaz)

 

 

Un  juego bien peligroso

digno también de recordar

cuando  en árboles frondosos

salíamos al monte a trepar.

 

Todo el recuerdo brota

de una manera clara

cuándo subíamos hasta la copa

trepando de rama en rama.

 

Si el tronco era muy grueso

se buscaba la manera

 con un compañero nuestro

que sirviera  de escalera.

 

El subir hasta la última rama

ya no nos daba ni susto,

contemplábamos el panorama

mientras comíamos frutos.

 

A veces, al no ser prudentes

hubo alguna que otra  fractura,

cuando caíamos por accidente

como una fruta madura.

 

Subir a un palo de guayaba

era un reto de gran proporción

igual si era de níspero,  de naranja

de tamarindo, mango o mamón.

 

Época de aquella infancia

de peligrosas subidas

nos dieron sus enseñanzas

para trepar en la vida.

 

Comentarios11

  • KALITA_007

    vengo a invitarte, Alejandrito a que vayemos a subir el arbol de la amistad, y ya arriba, amigo decirte que tus poemas, me remontan a mi niñez, son encantadores todos tus pema..
    muchos, besitos a ti..
    kalita

    • Alejandro José Diaz Valero

      Hola Kalita, gracias por pasar de nuevo por aqu y por invitarme a subir a ese árbol de la amistad...Creo que ya estamos bien arriba, incluso ya estamos tomando algunos frutos!
      Muy oportuno tu comentario amiga!!!
      Saludos.

    • nellycastell





      Cuando un fruto madura es porque está llegando el final de su tiempo; cuando una persona madura, está comenzando lo mejor de su tiempo.(Alejandro Díaz
      Separé este pensamiento muy bueno por cierto, y tu poema mi querido amigo, como siempre trayendo enseñanzas y recuerdos a nuestras vidas, es verdad que como siempre te digo no se cómo te las inventas para tener tantas herramientas de trabajo con estos cuentos y poemas infantiles, Un abrazo amigo de las letras,

      • Alejandro José Diaz Valero

        Vaya mi abrazo y mi salutación para tí tambien...Las cosas van saliendo observando detalles simpls, hablando con la gente en la calle y recordando cosas...Esta tarde mi hijo menor (11 años) cuando estaba conversando algunos asuntos que recordaban mi infancia, me dijo: " ya sé, vas a escribir un poema sobre eso..." Pues si amiga Nelly, asi es como me las invento.
        Nos vemos en la tercera rama del árbol número dos!!!

        • nellycastell

          Si me vas a subir por dios, por qué me envias al número dos. Déjame en el primero, porque si caigo el dolor siempre es menos, pero no te recomiendo que tú te subas al dos, porque si el tronco se parte, me puedes partir en dos......jajajajajjajajajjajjajjajajaj

        • ivan semilla

          TENGO EL RECUERDO DE UN BONITO YESO EN EL BRAZO IZQUIERDO CON LA FIRMA DE TODOS LOS AMIGOS.JA JA JA
          LINDO Y PELIGROSO!!!
          PERO QUIEN NOS QUITA LO BAILADO.
          ABRAZO GRANDE

          • Alejandro José Diaz Valero

            El riesgo al una caida era parte importante del espéctaculo. Los yesos y las curas con mercurio, también.
            Ya lo vivido. amiga Iván, efectivamente nadie podrá quitárnoslo.
            Saludos mi amigo!!

          • FELINA

            AMIGO, UN MILAGRO SALIR ILESOS, BUENO CREO QUE FUE LO UNICO QUE NUNCA PUDE LOGRAR TREPARME A UN ARBOL A ESO SI NO ME LE MEDI, SIEMPRE CON EL TEMOR A UNA CAIDA Y AUN LE TENGO TEMOR A LAS CAIDAS, CADA RATO ME CAIGO DE LA CAMA JAJAJAJAJJAAJAAJJA ME ENCANTO ABACHOS.

            • Alejandro José Diaz Valero

              Muy ocurrente tu comentario amiga Feli...Bueno, nuna es tarde cuando la cída llega!!!jajajaja
              Saludos!!

            • suroler

              Época de aquella infancia
              de peligrosas subidas
              nos dieron sus enseñanzas
              para trepar en la vida.

              PRECIOSO, ME ENCANTÓ !!!
              cuanta verdad...
              un abrazo amigo
              ALAS

              • Alejandro José Diaz Valero

                Hola Alas, gracias por dejarme tus impresión, sobre la trepada de nuestras propias existencias.
                Mi admiración y respeto para ti-

              • Luis Rayo

                Felicidades Alejandro a mi me tocó intentar subir a los árboles de mango, cuando no se podía llegar más arriba, entonces tratábamos de tirar los mangos verdes con resortera. Gracias por recordar aquellos tiempos que fueron maravillosos.

                luis

                • Alejandro José Diaz Valero

                  Efectivamente amigo Luís, cuando los ramajes eran muy feágiles y no podiamos llegar directamente a o los frutos aplicabamos el plan "B" (palos, piedras y resorteras, "hondas" o "chinas" le decimos por aqui.

                  Un abrazo.

                • la negra rodriguez

                  Tengo un árbol de mango que cuando carga los niños que salen de las escuelas cercana, tiran piedras palos y se suben con tal de agarrar uno, y resulta, que casi nunca me toca a mi un mango. bello poema Alejandro-
                  besos.

                  • Alejandro José Diaz Valero

                    Bueno Negra, no te puedes quejar, aún continúas con la diversión en diferido.
                    Déjalos quietos que trepen y bajen los mangos...Per exígeles el pago de las regalías jajajaja.

                    Un abrazo, nos vemos en la próxima cosecha.

                  • Diluz

                    Que te cuento, apenas leí el título de ésta poesía me comencé a reír y dije ésta es para mi
                    Jajajajaja una niña prodigio subiendo a los árboles, bueno jajajaja no sería muy femenino pero era lo que mas me gustaba hacer, en casa teníamos ( en la casa de mis padres y todavía puedo disfrutarlo en su belleza,) un enorme pino que ya debe de tener mínimo ciento cincuenta años de vida, y una acacia hermosa donde habíamos colocado una plataforma donde construimos algo así como una casita, la casita mal hecha claro jajajaja duró poco pero la plataforma aun perdura, es una locura lo que te cuento pero ahí me subía a estudiar mis lecciones de la escuela, mis poemas que alguna vez recitaba, porque estaba aislada me concentraba mejor, pero creo que en algún estadio de alguna vida si hubiera existido otra debo haber sido pajarito, jajaja aunque por pajarona un día me subí al pino y mi papá tuvo que venir a rescatarme porque me daba terror bajar jajaja. Bueno amigo nuevamente he disfrutado, que bellos recuerdos me has traído.

                    te dejo mi cariño
                    Diluz

                    • Alejandro José Diaz Valero

                      Con esta reseña me has dejado sorprendido...Que de cosas y travesuras encierran tu vida, y vaya lo curioso de aislarte del suelo para concentrarte en tu poesía... Mientras tú trepabas el viejo árbol, la poesía iba trepando en tu alma,; tú lograste bajar del árbol a tierra firme, pero la poesía sólo pudo bajar hasta tu corazón donde floreció y se convirtió en poema, el mismo que cada día compartes con nosotros.
                      Mi cariño también para ti estimada amiga en especial por esos comentarios tan consustanciados con el tema presentado.
                      Saludos!!!


                    • Lissi

                      Bonitos recuerdos, a mis hermanos y a mí también nos gustaba trepar árboles, especialmente cuando estudíabamos las lecciones de la escuela, tal parecía que respondíamos mejor cuando la tarde anterior subíamos al árbol de jocote con cuaderno en mano y en las ramas altas nos disponíamos a estudiar. Menos mal que nunca nos accidentamos, disfrutábamos comer las hojas verdes del árbol como si fuésemos habitantes de ese amigo verde.
                      Recodar a través de tus poemas es un placer.
                      Saludos

                      • Alejandro José Diaz Valero

                        GRacias amiga Lissi...Una nueva historia contada al pie de mis poemas. Gracias por ese apoyo y cariño.
                        Un abrazo!!

                      • huertero

                        tarde pero seguro me encanta leer tus cuentos poesia

                        • Alejandro José Diaz Valero

                          Gracias Huerte, iempre son bienvenidos tus comentarios y ese apoyo incondicional.
                          Saludos!!!

                        • FelixCantu

                          Me regresaste en el tiempo, me fui a mi infancia, ¿cuántas veces me habré caído yo de los árboles? Yo creo que mi mamá no llevaba las cuentas, ni yo.... Un día caí de cabeza, y afortunadamente no se me quebró el cráneo, pero me salió un chichón arribita de la frente, que durante tres días me decían el Unicornio, en mi escuela, je je je...
                          Y una vez me quebré un brazo, que me duró enyesado como cuarenta días... Y aún así, nunca se me quitaron las ganas de ir a robarles los polluelos a los pájaros, je je ej

                          • Alejandro José Diaz Valero

                            Se nota a leuas que eras cabeza dura, por dentro y por fuera. Aún hoy sigues trepando con insistencia la intrincada montaña de la vida.
                            Un abrazo amigo trepador!!!



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