Qué extraño proceder el de mi alma, que me despoja del atuendo y me desnuda los pies.
Me habla en un lenguaje eterno y, al escucharla, mis sentidos despiertan como un campo al amanecer.
Nazco y muero en cada instante, y en la desnudez de mi cuerpo descubro que no soy dueño de nada.
Mi alma susurra a mi oído (con la única verdad que he entendido) y me dice: despierta, que la vida no es más que un sueño, y en el soñar se va la vida.
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Autor:
Antonio Muñoz (
Offline) - Publicado: 4 de noviembre de 2019 a las 21:31
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 34

Offline)
Comentarios1
Son eternos nuestros pensamientos. Bonitos versos.
Buenos días Lucia,
Que goces de un maravilloso día!
Saludos!
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