Antonio Muñoz

“Eternamente”

Qué extraño proceder el de mi alma, que me despoja del atuendo y me desnuda los pies.

Me habla en un lenguaje eterno y, al escucharla, mis sentidos despiertan como un campo al amanecer.

Nazco y muero en cada instante, y en la desnudez de mi cuerpo descubro que no soy dueño de nada.

Mi alma susurra a mi oído (con la única verdad que he entendido) y me dice: despierta, que la vida no es más que un sueño, y en el soñar se va la vida.