Armando Cano

Lentamente y sin mucha prisa.

 

Lentamente y sin mucha prisa
te veo intentando a mi lado volver,
querer reconciliarte, olvidar lo pasado,
borrar las ofensas y dar marcha atrás.
Te sé temblorosa y al mirar mis ojos
te tornas sumisa, callada, queriéndome hablar.
Me tiemblan los labios, las manos, la risa se me va;
me estoy desarmando al verte pasar.
La alegría está ausente hoy de tus mañanas,
la voz nos traiciona, se niega a suplicar.
Somos dos cobardes fingiéndonos fuertes,
se nota en nuestros cuerpos la necesidad de amor  
y nuestra mucha cobardía nos impide actuar.
No nos dimos la oportunidad de la duda,
nos volvimos insensibles a la realidad.
Te he estado esperando, para que regreses,
en esta suave playa,
en este bello puerto, en este tibio mar.
El arrepentimiento llego a nuestros sueños
después de tantas noches de insomnio,
tantos días nublados, tantas campanas rotas;
tantos llantos reprimidos, tantas otras cosas,
…después de tanta y tanta soledad.


© Armando Cano.

Comentarios3

  • bambam

    Fuera la cobardía, que siga el amor.
    ¡Viva el amor!
    Gusto leerte.
    bambam

  • Elizabeth Chacon Stevens

    Deje la cobardía para su alma hacer feliz. Dígale que la quiere y muere por volver a tenerla en sus brazos ... el pasado no importa pero el presente lleno de amor. Vuelva a empezar y será feliz. Saluditos desde Miami.

  • Ma. Gloria Carreón Zapata.

    Que el corazón no sé amilane, que él decida. Excelente trabajo estimado autor. Mis felicitaciones. Un cordial saludo desde México.



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