Alberto Escobar

Aquiles

 

No deseo lo eterno, solo el instante.

 

 

 

 

 

 

 

No.
Esa paloma mensajera de nombre
Inmortalidad te negó al alba.
Cuatro nínfeos dedos de azul salvia
lacraron tu eterno apolíneo de
ligeros pies.

Tu gloriosa Tetis mal midió la iniciática
zambullida. El Estigia quedóse mudo.
Hector, el digno sucesor, hinchóse de
fatal desenlace.

Zeus lanza su égida a la postre, sin acierto.
Aquiles, sediento de venganza, frente a un
rey de rocosa muralla ilíaca al fondo.

Patroclo sonríe desde el salón de los caídos.

Príamo llora el Helesponto.
A lomos de Mercurio suplica el cuerpo que
el supremo mirmidón rinde contra rescate.

Príamo descansa su muerte. El vino corre
dichoso hasta elevarse cual Lucifer pródigo.

 

Para mayor ritmo arrojo otra versión:

 

 

Aquiles sabe de su caída.
Aquiles sabe de su talón.
Aquiles sabe de su bautizo, rayando
el Hades sin la sospecha de Caronte.
Aquiles sabe de Tetis, su útero marino
que en aguas buscó la eternidad.
Aquiles sabe de su cadáver apolíneo.
Aquiles sabe de su vencer, de su vengar
cumplido, de su inmortal mortalidad.

Patroclo sonríe desde el Olimpo.
Sabe Aquiles que el instante es eterno.

Solo el instante.

La ilíada termina. La Odisea espera.

Comentarios3

  • Tokki

    Somos un instante ligero.
    Un abrazo estimado poeta

    • Alberto Escobar

      Así es, una mota de polvo. Otro de vuelta Tokki.

    • Miguel Rico

      Está soberbio!!!

      • Alberto Escobar

        Me alegro de que te guste y te doy la bienvenida a mi portal. Un saludo.

      • Alfredo Daniel Lopez

        Me encanta la mitología griega, en especial la historia de la Iliada y la Odisea.
        Buenos los dos poemas, más rítmico por la repetición del inicio de cada verso el segundo.
        Recuerdo que en la película "Troya" protagonizada por Bratt Pit, se rescata un pasaje importante de la vida de Aquiles, y es cuando su madre Tetis le dice antes de embarcarse a Troya, que puede escoger vivir como un mortal normal y casarse, tener hijos y nietos, vivir una larga vida y morir rodeado de los suyos, en paz y en el anonimato de cualquier otro mortal... pero tener una vida larga; o en su defecto ir a Troya y combatir y hallar la gloria y la inmortalidad.
        Si iba a Troya con Melenao y los suyos, su nombre sería recordado por todos y venerado su recuerdo, convirtiendo a un semidios en una leyenda. Pero a cambio moriría en aquella cruzada por conquistar Troya - que fue el verdadero motivo de la Guerra y no el rescate de Helena -.
        Aquiles le contestaría a Tetis su madre, que se debía cumplir la profecíaen el oraculo para el anunciada - esto no menciona en la peli si en el libro - de que sería él Aquiles más grande que su padre Peleo y su nombre quedaría grabado en el Olympo. Así que Aquiles preferió alcanzar la gloria y vivir solo un momento que pasar desapercibido y morir de viejo.
        Todos tenemos un poco de este pensamiento de Aquiles, vivir aunque sea un momento pero vivirlo con tanta Intensidad que sea para nosotros eterno... eso es al final lo que cuenta amigo Alberto, ese momento que nosotros lo hacemos eterno es equivalente a la gloria que obtuvo Aquiles, aunque para él como nosotros, a veces tengamos que pagar un precio muy alto por vivir internamente ese instante que será eterno.


        Un fuerte abrazo amigo y poeta.

        • Alberto Escobar

          Gracias por tu paso por mi rincón y por tu generoso comentario.
          Un abrazo Alfredo.



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