Paulo González

Ella

Ella, tiene un amor inmarcesible 

algo tan propio que solo ella puede dar.

Busca caricias suaves, ligeras y lisas 

en inviernos fríos y ajenos al tiempo real.

En su nido de vida,

viven ásperos recuerdos de travesías pasadas.

Aun así,   su corazón tiene un sonido melifluo 

que hierve la tierra de sentimientos.

A su alrededor todo resplandece de colores vivos,

pinta paisajes con pequeñas y provocadoras sonrisas,

de forma que el mundo ríe con ella.

El universo al verla se detiene

hecho inefable que consigue con naturalidad.

Su carácter acendrado

marca un estigma de bondad con quien le conoce.

Ella, hizo de la vida una facilidad 

y mi vida la volvió limerencia.   



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