Rivaldo Viesca

Al Corazón

Te lo dejé en la mesa,

al lado de la sal.

Pero no te interesa.

Lo bañe en oro,

en plata y cristal. 

Es un tesoro.

Guardado en un baúl,

bajo el colchón.

Ortopédico y de sábanas

color azul.

Sobre el mantel,

y la luneta roja.

Sobre la piel. 

Lo ofrecí a tu aroma,

a tu inocencia,

a tu persona.

Allá donde no hay nadie

pero están todos.

Di mi corazón al aire.

 

 

Comentarios1

  • Amalia Lateano

    Son mis palabras sinceras
    tal como lo dice el alma
    que aunque el tiempo no permite
    de la natura amarrada.
    Canta tu canto a los cielos
    no susurres en voz baja.
    Aplaudo tus sentimientos:

    Me emociona tu llegada..

    Te felicito por tanta belleza
    Amalia

    • Rivaldo Viesca

      Gracias por tus hermosas palabras desde lo más profundo del alma.
      Bendiciones!!



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