Carol Elizabeth García Carroz

14 De Febrero de 1994…


Te encontré, te vi aquella primera vez, con esos brillantes e iluminados ojos, ese enrollado cabello rojo, esos encantadores hoyitos en las mejillas.
Me asusté, no quería echarlo a perder, sentía que algo nuevo corría rápido por mis venas, (algo alteraba mi corazón, eras tú, la más bella creación) fui hacia dónde mi madre, preguntándole ¿Qué te podía regalar? ¿Con qué rápido podría atraer tu hermosa mirada? Nos encontrábamos en aquel parque, en aquel jardín lleno de flores cual jazmín, tomé una sin importar que con las horas se iba a marchitar, pues tu sonrisa era lo que más importaba, lo que yo al parecer más necesitaba, tomé valor y respiré hondo, caminaba a ti ansioso, sentía hasta los ojos llorosos, una sonrisa demasiado grande para ser cierta. Quería sorprenderte desde atrás, pero mi torpeza llegó primero, y me tropecé con la acera, te golpeé, y a la flor aplasté, me sentí triste y tan culpable, como un niño valiente me levanté, y todo el polvo rápidamente limpié, una lágrima quería brotar de mis ojos, y tu como la más bella, al caer la limpiaste, y un beso en la mejilla me regalaste, tomaste la flor que te daría, y me abrazaste agradecida, ¿Cómo olvidar tan bello día? Conocí a lo más hermoso de mi vida…
Ese día tan efímero, tan especial, allí encontré a lo único que necesitaba hallar. A ti, a la niña y a la mujer que amo y que amaré siempre sin importar lo que pase. Pues tu mi amor, fuiste el más hermoso obsequio aquel 14 de febrero.
(14/02/2017)


Hoy podemos mirar atrás y lo que creía un sueño en nuestra vida se convirtió,
Juntos de la mano caminamos hoy, han pasado tantos años desde el jazmín en flor.
Podemos contar nuestra historia, de niños sintiendo amor...
Esos niños que decidieron hacer realidad el cuento que un día se pensó.
Seguiremos marchando juntos, pues el destino fue quien nos unió
Aquella tarde de febrero cuando tu mirada me encandiló
Y seremos abuelos y contaremos de nuestro amor y su esplendor
Para que nuestros nietos sepan que existe y no muere el primer amor.


Que si bien hay maldad en el mundo,
si hay amores para perdurar,
que se crearon para todo juntos pasar,
que enseñan que la vida,
por muy complicada que sea,
te regala una cosa excelsa que cada día complementa.
Obras maestras como el verdadero amor se ven una docena de veces por siglo,
¡Qué increíble pensar que me ha tocado a mí vivirlo, y lo mejor de todo: Que sea contigo!


Con una flor en mi temblorosa mano
a una angelical niña quise lisonjear
pero mi torpeza la rosa hizo caer
y mi dolor y vergüenza fue casi inhumano.
Hoy todo queda olvidado
menos tu dulce y terna mirada
seguiré con la mente azorada
pero todo mi amor te lo he entregado.
En un día como hoy 14 de febrero
todo ésto sucedió
mi vida cambió
y te amo como al trabajo quiere el obrero.
cariñosamente JAVIER SOLÍS


Que si bien hay maldad en el mundo,
si hay amores para perdurar,
que se crearon para todo juntos pasar,
que enseñan que la vida,
por muy complicada que sea,
te regala una cosa excelsa que cada día complementa.
Obras maestras como el verdadero amor se ven una docena de veces por siglo,
¡Qué increíble pensar que me ha tocado a mí vivirlo, y lo mejor de todo: Que sea contigo!

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