argantonio

Como una ola

Es cierto que una voz

 puede enamorar.

Es cierto que tus ojos

eran profundos y anchos

como los de la sirena

que vive entre la tierra

y el mar.

Tu voz fue brisa acogedora

y a veces cálido huracán

pasional, tu voz de niña

mujer, tu adolescencia prometedora

tu sonrisa enfrentada a toda

dureza, último testigo de belleza,

destruida por la enfermedad

traidora, fuiste hasta el último

momento serena, valiente como

mujer amante de la vida ante la

muerte, fuiste gran señora.

Me haré feliz devoto de la ciencia

que permitirá que tu recuerdo no

muera, que seas Rocio ahora y siempre,

ejemplo de ternura y firmeza ante la vida

y ante la muerte, compañera.

 

 

Comentarios4

  • Rosita de Mendoza

    Preciosos versos. Un saludo cordial

  • Ana Maria Germanas

    Un muy dulcisimo homenaje, en este triste poema, triste y a la vez hermoso,
    te dejo un gran abrazo.-

  • argantonio

    Rosita de mendoza,,para nosotros hay voces que nunca se apaga como la esta mujer porque canta con el corazón y con toda el alma rocío

  • argantonio

    Ana marina, que bien te expresa este poema es triste y hermoso a la vez esta.mujer conoció el amor y el olvido y después se pero no del todo siempre estará entre nosotros. Un fuerte abrazo.



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