RobertoFerreira

A Madre

 Me duelen las sienes al recordar 

tu cómplice y ancha sonrisa 

mas estoy aprendiendo sin prisa 

a recordarte sin que me haga llorar

el negro agujero de tu ausencia

Y he aprendido que la paciencia 

es quien me enseñará a andar

sin buscarte en cada cosa

sin escribirte en cada prosa,

quien a la vida me ha de empujar.

 

Cuando la trompeta suene 

de tu propio arcángel Gabriel,

acordarte habrás de aquel

a quien tu recuerdo le duele

y a tu paso no caminó 

porque un día se apartó 

de la fé que hoy no tiene.

 

Al dejar la lluvia en el aire su aroma 

y humedecer suavemente la tierra,

en mi cabeza habrá una guerra

sin armas sin paz y sin palomas;

y por última vez volveré a pisar 

con el deseo de poderte honrar,

aquel amado suelo que hoy abonas.

Comentarios2

  • Beatriz Blanca

    Me estremece el corazón estas letras que compartes, la madre es la esencia de la vida y cuando parte se derrumba todo nuestro mundo amado. Me sucedió hace ya tiempo cuando ella partió , anduve desesperada por calles vacías hasta que llegó en sueños y me abrazó diciendo que ella vivía en mi corazón para siempre. No pienses en la fe que perdiste siéntela en tu corazón en forma permanente.
    Un gran placer volver a leer lo que compartes.
    Un saludo con todo mi afecto.

    • RobertoFerreira

      Gracias amiga por sus palabras. Se que ella siempre está ahí porque es ella la que con sus besos humedece mis ojos al recordala.
      Reciba usted mis más cálidos saludos !!!

    • FABIO BOHORQUEZ RODRIGUEZ

      Muy bello poema.

      Un placer pasar por tus letras.

      Un abrazo.

      • RobertoFerreira

        Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer.
        Un fuerte abrazo !



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