Raudel Ravelo

El ósculo

Le hablo al dorso de tu oreja

sobre un ósculo encerrado

que hacia tu mano se acerca

en mis labios transportado

y cuando el nervio osculado

deliberó en tu razón,

con tus labios perdonados

me has susurrado el error

del destino equivocado.

Mujer:

Aún si tu mano es roca,

el paso de ir por tu piel

enciende más el placer

del beso que va a tu boca.

Comentarios2

  • Hada Marilyn

    Excelente! Letras que llegan a los huesos.
    Abrazos

    Marilyn

    • Raudel Ravelo

      Muchas gracias! Siempre es una satisfacción saber que llegan a alguien más que a uno mismo. Saludos, Raudel

    • INÉS DE CERVANTES

      Sensual y dulce a la vez. Me gustó mucho. Saludos!



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.