Caramelo de Ricina

Azul

Mientras la ansiedad protocolar
arañaba las paredes,
tu suspiro se soñaba desencadenante
de ese huracán.

Te preguntabas si habría vida
después de sus labios
que se enganchaban a los tuyos
como anzuelos.

Eran el estremecimiento naciente
de una juventud tan añeja.

Comentarios1

  • Heber Urbina

    Tu talento es admirable, enamoras. Me encantan tus poemas

    • Caramelo de Ricina

      ¡Heber, qué dulce comentario! Gracias por tu lectura, es un placer.

      • Heber Urbina

        El placer es mio al leerte



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